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TURISMO

BASÍLICA DE
SAN JUAN DE BAÑOS
A
orillas del río Pisuerga, en la localidad de Baños de Cerrato, se
encuentra la famoa Basílica Visigótica de San Juan de Baños, pequeña
iglesia, de apariencia humilde.
Ejemplar
arquitectónico valiosísimo, milagrosamente salvado a través de los
siglos para deleite y admiración de cuantos le contemplan, representa
una de las creaciones más originales del arte visigodo. Fue
declarado monumento nacional en 1897.
Según
algunos historiadores: "San Juan de Baños es el monumento más
representativo de la arquitectura visigoda; el más puro, el más
completo, el mayor que existe en España, el ejemplar genuinamente auténtico
y el mejor conservado"
La
famosísima basílica es un templo que data del siglo VII (año 661). Es
una construcción de la época visigótica, milagrosamente salvada, a través
de los siglos. El origen de este templo se explica por una leyenda
milagrosa:
Regresaba
el rey godo Recesvinto, de haber derrotado al caudillo de los vascones, llamado
Fruela, y en este pueblecillo se detuvo a descansar, pues se sentía
enfermo de una afección renal. Durante este reposo bebió el agua de un
manantial existente en el mismo lugar donde anteriormente existieron unas
termas romanas y el recuperar rápidamente su salud se lo atribuyó a un
hecho milagroso. Como gratitud decidió erigir en aquel lugar el templo
que hoy vemos dedicado a San Juan Bautista.
Y
desde entonces, aunque ha sufrido alguna modificación, en su estructura
externa, se ha mantenido en pie, llegando hasta nosotros lo principal de
su primitiva fábrica y los caracteres visigodos, aun perfectamente
legibles, han resistido trece siglos.
Un
San Juan de alabastro es la efigie titular. Según la tradición fue rota
en dos fragmentos por los soldados franceses del general Lasalle en 1808.
Tiene
forma de cruz latina y está orientada con la cabecera hacia el Este. Su
planta es rectangular y consta de tres naves con tres capillas
rectangulares en la
cabecera. Las naves están separadas por columnas de mármol y unos
interesantes capiteles corintios que sostienen arcos de herradura. Es
famosa la lápida que corona el llamado arco triunfal de la capilla mayor.
Junto
a la basílica se halla la fuente anteriormente citada. El agua aún
brota. En el interior de la caverna parece haber existido una piscina de
inmersión.

VILLA
ROMANA DE LA OLMEDA
Se
trata de una gran mansión de finales de la época romana, centro de una
explotación agrícola donde los gustos y formación aristocrática del
dueño están magníficamente reflejados.
En
torno a un patio rectangular, con cuatro galerías de mosaico, se
distribuyen todas las habitaciones y dependencias de la villa. Cuatro
torres en los extremos, dos cuadradas en la fachada norte y dos
octogonales en la fachada sur. Entre estas últimas, una gran galería o pórtico
de columnas.
Caídos
en el interior del patio se encontraron unos arcos de ladrillo que
constituían los elementos arquitectónicos de paso de la galería sur al
patio central. Completan este esquema de la villa las termas, situadas al
NE del gran edificio.
Lo más atractivo de esta villa son la serie de mosaicos que cubren la
mayor parte de las habitaciones; elementos geométricos, vegetales y
figurativos se combinan y repiten con gran profusión. Destaca entre ellos
el bello mosaico de la gran sala de recepciones con tres temas distintos.
La
escena principal con la historia del descubrimiento de Aquiles por Ulises
en el gineceo de Nicomedes, en la isla de Skiros.
En
torno a esta escena central una serie de medallones con retratos
familiares, con la representación de las estaciones en los ángulos.
Una
espléndida escena de cacería, con una variada representación de
animales en distintas posturas entremezclados con cazadores y motivos
vegetales.
Rodeando
todo una amplia cenefa con escudos hexagonales entrelazados, formando
grandes cuadros florales de una gran belleza y riqueza de color.
Son
muy interesantes los mosaicos de los corredores que ya se pueden admirar
en su totalidad. La distribución simétrica de algunas habitaciones y las
estructuras arquitectónicas de la casa, que van poniendo de manifiesto
las excavaciones, forma todo un conjunto que permiten estudiar el contexto
arqueológico de la villa.
Muy
próxima al edificio principal se descubrió la necrópolis, con provisión
de ajuares funerarios, ricos y variados, cuya exposición puede admirarse
en el Museo Monográfico instalado en la iglesia de San Pedro en Saldaña.
Es el perfecto complemento y obligada visita para tener una visión
general del conjunto.

CANAL
DE CASTILLA

El
Canal de Castilla constituye una de las obras de ingeniería civil más
importante de las realizadas entre mediados del siglo XVITI y el primer
tercio del XIX.
El
Canal discurre a lo largo de 207 Km, uniendo las localidades de Alar del
Rey (Palencia), donde tiene su nacimiento, y las de Valladolid y Medina de
Rioseco, situadas respectivamente al final de los ramales Sur y de Campos.
A
su paso por la ciudad de Palencia, a la que se acerca mediante un
ramalillo terminado en una dársena para facilitar las tareas de carga y
descarga, el Canal de Castilla se sitúa a escasa distancia de dos puntos
emblemáticos del mismo: Calahorra de Ribas, donde el Canal se cruza con
el Río Carrión del que pasa a tomar las aguas; y el Serrón, en Grijota,
donde el canal se bifurca en los ramales de Campos y del Sur.
En
el denominado pago de Viñalta, llegamos a las esclusas números 31 y 32
del Canal, que fueron construidas, bajo la dirección del ingeniero Juan
de Homar, hacia el año 1803.
La
función de las esclusas era la de permitir la navegación entre tramos
del canal situados a distinto nivel.
Cuando las
barcazas entraban en el vaso de la esclusa, cuenco de piedra de planta
oval o rectangular, se cerraban las puertas de doble hoja situadas en los
extremos del vaso y comenzaba la operación de llenado o vaciado del mismo
para elevar o descender las embarcaciones hasta el nivel del agua tanto en
sentido ascendente como descendente. Durante el período en el que el
Canal cumplió la función de transporte, hasta 1956, las esclusas se
convirtieron en puntos neurálgicos. alrededor de los cuales se levantaban
almacenes y fábricas que se beneficiaban tanto de la existencia de
embarcaderos, como de las almenaras, cuya función era la de permitir la
circulación del agua sin abrir la esclusa utilizando un cuérnago lateral
controlado por una compuerta, donde se instalaban molinos o turbinas. Por
ello, en las inmediaciones de las esclusas de Viñalta permanecen los
almacenes, lo que fue un molino de papel y, en tiempos más recientes, fábrica
de luz, con planta en L de dos alturas y fábrica de sillares y
sillarejos, ejemplo de lo que fue un ingente patrimonio al servicio del
Canal, y que hoy, desde diversas instituciones, se intenta recuperar.
Al
perder la condición de navegable, el Canal se transformó al servicio del
regadío, para lo que fue preciso cerrar las compuertas de las esclusas y
practicar aliviaderos en los vasos, aspecto que lo caracteriza hoy día.

MONUMENTOS
DE PALENCIA
LA
CATEDRAL
El
aspecto exterior
de la
Catedral de Palencia, con muros austeros y sin una fachada
principal propiamente dicha, no anuncia el esplendor de los tesoros de
todas las artes y estilos que guarda en su interior. Esta es la causa de
que se la denomine la Bella Desconocida.
El
templo actual se levantó sobre otro anterior. Los restos más antiguos de
la edificación, de estilo visigótico, corresponden al siglo VIII y los
encontramos en la Cripta de San Antolín. Sobre ella, el rey Sancho III de Navarra
impulsó la construcción de un templo románico, del que también quedan
vestigios en la misma cripta. La leyenda, representada en los
bajorrelieves platerescos de la escalera que baja a la cripta desde el
trascoro, dice que: un jabalí
perseguido por don Sancho durante una cacería se
ocultó en una gruta,
que resultó ser la abandonada cripta donde Wamba había depositado las
reliquias del mártir san Antolín. El rey no pudo cobrarse la pieza
porque su brazo quedó paralizado cuando iba a dispararle una flecha. Tomado
como la advertencia de la voluntad del santo, prometió erigir allí un
templo si recuperaba la movilidad de su brazo.
El
desarrollo de la ciudad y las necesidades del culto condicionaron una
posterior ampliación comenzada en 1321, que determina su carácter
fundamentalmente gótico, aunque las obras se prolongaron hasta el siglo
XVI. Esto explica la paulatina modificación del estilo a medida que la fábrica
va tomando altura, y se van incorporando elementos decorativos
pertenecientes a etapas bien diferentes de la historia del arte.
Incluso
nuestro siglo, también ha dejado su aportación a través de la
restauración llevada a cabo por el arquitecto Jerónimo Arroyo, que añadió
una baranda decorativa como remate exterior del ábside y algunas gárgolas,
una de las cuales reproduce la figura de un fotógrafo con su cámara, en
recuerdo a un popular personaje palentino de su época.
El
interior de la Catedral fue diseñado según el modelo de la de Burgos.
Tiene planta de cruz latina, aunque la ampliación del proyecto original
en una segunda fase determinó la inclusión de un segundo crucero, por lo
que el templo cuenta inusualmente con cinco puertas. De entre ellas, es la
llamada de la Virgen o del Obispo la más profusamente decorada en el exterior. La
última parte construida fue la sala Capitular y el claustro, de
majestuosas proporciones. Son obra de Gil de Hontañón, y actualmente
albergan el Museo Catedralicio.
Al
elevar la vista en el interior, sorprende la riqueza de las nervaduras de
las bóvedas y el triforio, que se va embelleciendo a medida que se acerca
al crucero. La diferencia de altura entre la nave central y las laterales
permite la apertura de ventanales que aportan luminosidad al templo.
El
coro tiene una meritoria sillería del siglo XV y un órgano barroco. Se
encuentra cerrado por una reja realizada por Gaspar Rodríguez en 1571.
Sus laterales son obra de Diego de Siloé e incluyen sendos altares
decorados: el de la izquierda representa al Salvador rodeado de los cuatro
evangelistas, y es de Vigarny; mientras que el de la derecha tiene imágenes
de Juan de Ruesga. El trascoro es todo un ejemplo de arte plateresco en
piedra, realzado, además, por el tríptico flamenco de Los
Dolores de la Virgen.
Son
muchas e interesantes las capillas adosadas a las naves laterales. La
mayoría fueron financiadas por diversos personajes influyentes, con el
objetivo de ser finalmente enterrados en ellas. Entre éstas, es muy
popular la de doña Inés de Osorio, en un lateral de la capilla del
Sagrario. A sus pies reposa una doncella, como símbolo de fidelidad. La
tradición cuenta que se le pueden pedir hasta tres deseos, tirando de la
coleta a esta doncella. Otros enterramientos destacables por su decoración
gótica son el del abad de Husillos y el del deán Rodrigo Enríquez, hijo
del almirante de Castilla.
Todo
el templo está enriquecido con importantes obras de pintura y escultura.
Por sólo citar algunas, cuenta con una Virgen románica del siglo XIII en
el retablo plateresco de la Capilla del Sagrario, tallas de Felipe Vigarny
y Juan de Valmaseda, pinturas de Juan de Flandes y un Cristo gótico del
siglo XIII conocido como el Cristo de las Batallas.
SAN
MIGUEL
Una
de las imágenes más características de la ciudad de Palencia viene
definida por el magnífico perfil de la torre de la Iglesia
de San Miguel. Es una
torre calada del siglo XIII con aire religioso y militar. Se levanta a los
pies de un templo comenzado en el siglo XI, como atestigua su ábside románico,
y terminado a finales del XII, lo que le confiere un estilo de transición
románico-ojival. Esta cronología resta credibilidad a la tradición que
señala este templo como el lugar donde se casó el Cid Campeador. Debajo
de la torre se encuentra la portada principal, ya plenamente gótica, con
seis arquivoltas y figuras que contrastan con el altorrelieve románico
situado a su derecha. Sus tres naves están divididas por pilastras que
sostienen sobrias bóvedas de crucería. Un Cristo del siglo XIV en el
Presbiterio, altares de los siglos XVII y XVIII, uno de ellos con una
Piedad flamenca, en las capillas laterales y un fragmento de mural gótico
en el muro próximo a la puerta lateral completan este interesante
conjunto que nos habla de las raíces medievales de la ciudad.
MONASTERIO
DE LAS CLARAS
Prodigioso
se cuenta que es el yacente Cristo de la Buena Muerte que Las Claras
custodian en la iglesia de su Monasterio.
Es una figura impresionante, a la que Unamuno dedicó un poema. Se
encuentra en un edificio gótico que en principio fue mausoleo de la
familia Enríquez, almirantes de Castilla. En el interior hay, además,
varios retablos de los siglos XVI al XVIII, de los que el mayor fue
realizado por Pedro de Correas. Este monasterio debía de ser bien
conocido de Zorrilla, pues sitúa en él la leyenda de Margarita la
Tornera.

MUSEOS
DE PALENCIA
MUSEO
ARQUEOLOGICO
El
único edificio civil del siglo XVI que se conserva en la ciudad es la
Casa del Cordón. Debe su nombre al cordón franciscano que, a modo de alfiz, decora su
portada de piedra de sillería, enmarcando, además, dos escudos de armas.
Durante mucho tiempo fue posada-fonda.
El Museo Arqueológico Provincial
de Palencia tiene su sede en la Casa del Cordón,
edificio que da nombre a la plaza en que se levanta, y que constituye uno
de los escasos ejemplos de arquitectura renacentista en la ciudad. La
portada, enmarcada con un cordón franciscano a modo de alfiz, es característica
en las edificaciones levantadas a lo largo del siglo XVI.
En su
interior, el Museo Provincial guarda una amplia muestra de la riqueza
arqueológica de Palencia, procedente de múltiples excavaciones que han
recuperado piezas desde la época prehistórica a la medieval, pasando por
una buena cantidad de restos correspondientes al período romano. Fíbulas
celtibéricas, pequeños bronces y mosaicos romanos, o los tesoros numismáticos
de Palenzuela y de Valsadornin, son algunos de los materiales que pueden
verse en este Museo.
Dirección:
C/ San Marcos, s/n. Casa del Cordón. 34001. Palencia. Teléfono:
(979) 75 23 28.
MUSEO
DIOCESANO
El Museo Diocesano, creado por el Obispado en 1973, ostenta en diez salas
una valiosísima colección de obras propias de la provincia: pilas
bautismales talladas, calvarios románicos y góticos, artesonados mudéjares,
retablos góticos y renacentistas...etc. Destacan unas pinturas sobre
tabla de Berruguete, diversas obras de los Maestros Paredes y Palanquino,
así como numerosas tallas policromadas y diversos objetos religiosos.
Además, se puede visitar una magnífica colección de cruces de cobre y
esmaltes desde el siglo XII al XV y diversos arquetas y muebles.
Dirección:
C/ General Mola, s/n. Palacio Episcopal. 34005.
Palencia. •Teléfono: (979) 74 59 00. •Días de visita: Lunes a Sábado.
•Horario: 10,30-13,30 h.
MUSEO
CATEDRALICIO
El Museo Catedralicio, con obras muy diversas y de incalculable valor,
contiene desde portadas e imágenes románicas hasta una colección
portentosa de tapices flamencos y renacentistas. Entre sus fondos destacan
pinturas de Pedro Berrugete, Nicolás Francés, Juan Villoldo, Juan de
Mabuse, e incluso un Greco; que lucen junto a tallas de los siglos XV y
XVI, ternos de brocado del siglo XVI, y algunas columnas romanas.
Verdaderamente
impresionante es el tesoro de objetos religiosos, entre los que merece
destacar una píxide esmaltada románica del siglo XII, y una custodia de
metro y medio de altura, obra de Juan Benavente, de 1585, cobijada en un
baldaquino de plata, más conocido por los palentinos por el nombre de "Carro Triunfante"; y dos incunables, el Liber
Chonicarum y el Leyenda Aurea.
Dirección:
Pza. de la Inmaculada, s/n. 34001. Palencia. •Teléfono: (979) 70 13 47.
•Días de visita: todos. •Horario: Lunes a Sábado: 9,30-13,30 h. y
16-18,30 h. Domingo: 9,30-13,30 h.
FUNDACION
DIAZ CANEJA
Un
edificio originalmente destinado a casa de cultura de la ciudad, ha sido
remodelado con objeto de acoger y exponer las obras de la Fundación Diaz
Caneja. Su origen está en el legado del pintor palentino Juan Manuel Diaz Caneja y su esposa Isabel Fernández a la
ciudad de Palencia. Esta Fundación no sólo constituye el único centro
dedicado al arte contemporáneo en la ciudad, sino también uno de los mas
significativos de Castilla y León.
Se
prevé que la Fundación acoja también en un futuro, junto con la obra de
Caneja, la de otros conocidos artistas palentinos como el escultor
Victorio Macho o el pintor Germán Calvo.
Juan
Manuel Díaz Caneja, nacido en Palencia en 1905, pronto se trasladó a
Madrid, estableciendo relación primero con Vázquez Díaz, en cuyo taller
comienza a pintar, y posteriormente con pintores y artistas de la
vanguardia española como Benjamín Palencia, Alberto Sánchez, Maruja
Mallo y posteriormente con Bores, Cossio o Ramón Gómez de la Serna.
Su
obra mas característica comienza a partir de la década de los años 40 y
está presidida por el influjo de dos figuras claves en el arte del siglo
XX: Braque y Matisse.
El
primero le enseñó a estructurar analíticamente la geometría de las
cosas y del segundo aprendió el uso rico v sensual del color, ya que en
palabras de Caneja "Matisse es la pintura".
Podríamos
calificar la pintura de Díaz Caneja como la de un postcubista, que se
deja arrebatar por el poder del color. Tras la Guerra Civil los cuadros de
Caneja son básicamente paisajes castellanos, en los que se mantuvo
siempre en un punto equilibrado entre el análisis compositivo y el
colorismo sin caer en la descripción.
En
cuanto a la elección de su temática dice el pintor que "yo,
como otros muchos, me fui al paisaje, al campo. Era un forma de escapar de
la censura (...) Es posible que si no hubiera habido guerra, mi pintura
hubiera seguido otros derroteros, por lo que se refiere a los temas, se
entiende". Este tema, junto con el bodegón, pervivirá hasta el
final de su obra.
En
los primeros años, su obra presenta una fragmentación geométrica en
combinación con un colorido apagado en que dominaban los marrones y
tierras, muy en línea con las propuestas del Cubismo Analítico. A la luz
de este influjo del cubismo hay que analizar obras como Fabrica
(1929) o Composición
(1930).
Esta forma de hacer fue progresivamente sustituida por unas manchas de
color, más o menos fragmentadas, que se iban enriqueciendo con diversas
tonalidades y matices, fibras como Tierras
(1962) o Pueblo
(1974) son un ejemplo de ello.
La creación de tonalidades propias hace que sus obras ofrezcan una imagen
mucho más rica y sensual del paisaje castellano de lo que es habitual.
apartándose así de la imagen tópica de aridez v dureza creada a partir
de la generación del 98. Pinturas como Tierras
Amarillas (1976), Dos
manzanas (1950) o Tierra
azul (1982), muestran esa riqueza de color que Caneja ve
en el paisaje de Castilla en la cual encuentra “todos los violetas,
todos los malvas, todos los colores que quieras”.
La dirección y fuerza de la pincelada evoluciona junto con el color y los
tonos que, en una conjunción y evolución ejemplar, desembocan prácticamente
en la abstracción en la última etapa de la obra del pintor. aunque los títulos
nos indican que Caneja sigue tomando como referencia última lo que ha
sido su tema más querido: el paisaje de Castilla. Un buen ejemplo de esta
etapa son dos pinturas tituladas Tierra
roja y Mancha negra, realizadas ambas en el año 1987, el
año anterior a la muerte del pintor.
Desde 1954
en que recibe la tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas
Artes, la obra de Caneja tendrá un reconocimiento en el contexto del arte
español y universal. En 1958 se le concede el Premio Nacional de Pintura
y años mas tarde, en 1984, la Junta de Castilla y León le concede la
medalla de oro de Bellas Artes.
Dirección;
C/. Onésimo Redondo
Horario; (de 10 h.. a 13'30h. y de 18h. o 2030h.) Domingos; (de 10h. a
13'30h.)
Lunes: cerrado

PUEBLOS
DEL CERRATO
Al
sur de la provincia, nos encontramos con el Valle del Cerrato, un terreno
áspero y ondulado, de laderas gris-plata, de cotarros, cerros y páramos.
Está formado por valles longitudinales merced a la disposición de los
arroyos de Tablada, Maderano, Maderazo...etc., entre estertores de agua en
verano.
El
cereal, especialmente el trigo y la cebada, convierten a esta zona en
eminentemente agrícola. Pequeñas motas verdes de encinas y pinos dan
cierto encanto a este paisaje casi desolado que conserva en su interior
tesoros histórico-artísticos de gran importancia. Estos son algunos de
los pueblos, todos muy cercanos a Soto de Cerrato, poseedores de grandes
riquezas histório-artísticas:
Magaz
En
sus inmediaciones se unen los ríos Carrión y Arlanzón. En el pago de
Los Llanos se han localizado restos arqueológicos, que certifican la
presencia de asentamientos humanos, desde antes del segundo milenio antes
de nuestra era, en plena Edad del Bronce.
En
el cotarro conocido como el Castillo de Magaz se situó en el s. X una
atalaya o torre fuerte, que dominaba la zona, como lo demuestran las
viviendas rupestres que todavía se conservan. Las cuevas de la ladera del
Cerro fueron habitadas por celtas y romanos,
encontrándose restos de cerámica de dichas épocas. A finales del siglo
XI se fortificó la villa, construyéndose una fortaleza en el Cerro, del
que quedan restos, y que fue
cedida por la reina Doña Urraca al obispo de Palencia Don Pedro I. En la
guerra de la Independencia,
Magaz fue ocupada por las tropas francesas, al encontrarse en el Camino
Real
En el siglo XII, se construyó la antigua iglesia
de San Mamés, en el estilo dominante: el románico, que posteriormente
sufriría varias remodelaciones.
La ermita de la Virgen de Villaverde, patrona del
pueblo, se halla situada en una loma.

Villaviudas
Hace
unos años se localizó en un pago cercano una espada de la Edad del
Bronce, que posiblemente formaba parte del ajuar funerario de una tumba de
la época. Asimismo en el año 1975, se localizaron los restos de una
"villa" romana, fechable entre los siglos II y III.
El
antiguo despoblado medieval de Tablada o «Tabulata», como figura en
documentos del siglo X, dista de esta villa poco más de un kilómetro.
Instalada sobre una pequeña meseta, todavía pueden verse sus ruinas
desde la carretera que va a Baltanás. Este lugar de Tablada tenía una
iglesia parroquial bajo la advocación de Santa Olalla, que luego fue
ermita, hoy desaparecida, y se mantuvo poblado hasta principios del siglo
XVIII.
La
primitiva iglesia parroquial de Villaviudas estaba dedicada a Santa María
y posiblemente fuese románica. En el siglo XVI, fue reconstruida en
estilo gótico quedando bajo la advocación de La Asunción de Nuestra Señora.
En los arrabales de la villa todavía pueden verse las ruinas de la ermita
del Santo Cristo de los Milagros, cuya imagen gótica se encuentra en la
iglesia parroquial
Su
antiguo poblamiento medieval seguramente estuvo amurallado, pero en la
actualidad no se conservan restos. Del origen del nombre de la villa
varias son las opiniones; la tradición popular dice que, como
consecuencia de una gran batalla en la que participaban gran parte de los
hombres de esta villa, pocos
fueron los supervivientes de la misma, por lo que quedaron en la villa un
gran número de mujeres viudas.
Reinoso
Por
su posición estratégica sobre una altura que domina la ribera del río
Pisuerga, el pueblo ya estaría poblado en época celtíbera.
En
el siglo XI se le nombra como "Rinoso". En el XII se edificó su
iglesia parroquial estando la aldea dividida en dos barrios: "Reynoso
con su parroquia de Santa María y La Puente de Reynoso", donde existían
unos molinos harineros y que era Encomienda
de la Orden de Caballería de San Juan.
En el interior de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
destacan sus dos retablos barrocos, una monumental talla de Santa Lucía
de escuela de Gaspar de Becerra (s. XVI), unas buenas tablas castellanas
del siglo XV, en mal estado, y un bello grupo de Santa Ana, la Virgen y el
Niño del XV.
Cevico de la Torre
El origen de su nombre, "Pueblo cercano de la Torre", le viene
de la época de la reconquista, ya que en esta villa, existía una
"Torre" o atalaya para advertir la presencia del enemigo. Torre
que se levantó en el montículo donde se encuentra hoy el templo de San
Martín.
En
la villa se han encontrado monedas romanas con las efigies de Julio César,
Tíbero y Calígula, así como sarcófagos mozárabe.
Posee
varias plazas, alguna de sus calles conservan soportales típicos y en
varias viviendas existen escudos nobiliarios. Una de dichas plazas es la
de la Olma, actualmente muy cuidada, asfaltada y algo ajardinada, donde
existió una olma "que dicen que se plantó con objeto de probar a su
sombra los mejores vinos del
pueblo". En ella se encuentra la Casa -Palacio de los Tovar-,
del siglo XV, siendo el último señor el conde de Oñate, conservándose
los escudos de armas de aquéllos.
La Iglesia parroquial de San Martín fue
construida en el último tercio del siglo XVI, rematadas las obras en 1611
por Bartolomé de la Calzada. Consta de una amplia nave, está asentada
sobre un montículo y para llegar a ella hay que ascender 80 peldaños de
piedra bien conservada.
Llegó a contar con cinco ermitas,
una de las cuales Nuestra Señora de Palacios, fue iglesia de los
templarios en la Edad Media. La ermita de Santa Ana fue construida en el
siglo XVIII y en su altar los retablos barrocos son de finales de los
siglos XVII y XVIII. La ermita de la Virgen del Rasedo fue construida en
el siglo XVII. El presbiterio está presidido por una pequeña escultura
de la Virgen, de alabastro, del siglo XVI.
Hontoria
El
nombre del pueblo, Hontoria, proviene del término latino "Fons Aurea"
fuente en torno a la cual nació un asentamiento romano. En 1975 se
descubrieron vestigios evidentes (cerámica romana, tejas y piedras) de la
ubicación de una villa romana junto a las ruinas del antiguo convento de
Santa Coloma.
A
finales del siglo X, ya se mienta la iglesia de Santa Columba, como donación
al Abad Luminoso del Monasterio de San Isidro de Dueñas. Este monasterio
de Santa Columba, debió de ser mozárabe, ya que Santa Colomba fue una
santa cordobesa, que sufrió martirio (siglo X).
En
el siglo XII, «Fontoria» es donada a la Condesa Doña Urraca por su
marido. Su iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, conserva vestigios
románicos del siglo XII, aunque tiene algunos añadidos de otros estilos
(gótico y barroco). A mediados del siglo XIV, se la mienta como «Fontoria
Cerca de Tariego».
Si
nos atenemos a la toponimia, el nombre del pueblo significa "la
fuente buena del Cerrato", pese a que en el pueblo existía una
fuente de aguas salobres, lo que obligaba a sus habitantes a surtirse,
para beber, del próximo caudal del río Pisuerga.
Valle de Cerrato
Fue
villa murada desde el s. XI y bajo lo que fue su perímetro amurallado,
hoy se excavan sus antiguas bodegas. Sus murallas y portillos se
mantuvieron en pie hasta el siglo XIV.
En el siglo XI, se habla de que en su término existían
varias ermitas (posiblemente mozárabes y rupestres) dedicadas a Santiago,
San Pedro (en ruinas, cerca de cementerio nuevo), San Pablo y San Martín.
Su
iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción fue románica,
fechable, posiblemente, en el s. XIII. En la actualidad, gran parte del
edificio se corresponde a la remodelación llevada a cabo en el s. XVIII.
De época románica, ya apuntando a un cercano gótico,
destaca su portada de cinco arquivoltas (profusamente decoradas con temas
vegetales y capiteles historiados, muy deteriorados), que descansan sobre
jambas y tres parejas columnas.
Tariego
Se
certifica presencia humana desde la Edad del Bronce, habiéndose
encontrado suficientes vestigios arqueológicos. De época celtibérica
(siglo III a.C.), ya se tiene constancia de la existencia de un importante
poblado, posiblemente fortificado y su correspondiente necrópolis.
El
castillo de Tariego estuvo situado en una elevación del terreno a la
salida de la villa en dirección a Cevico de la Torre, a la derecha. Era
una de las fortalezas de la margen izquierda del Pisuerga que reforzaba la
situación del cercano castillo de Dueñas. Ya aparece citada en el año
917, época de repoblación tras el efímero dominio musulmán.
El
acontecimiento más trascendente en la historia de Tariego es el
relacionado con Enrique I, hijo del Rey Alfonso VIII, que al morir en el
Palacio episcopal de Palencia, siendo niño, se quiso ocultar su muerte,
llevando en secreto su cadáver a la fortaleza de Tariego. Al tutor del niño,
el ambicioso Conde Don Álvaro de Lara, no le sirvió la estratagema, ya
que Doña Berenguela, heredera de Castilla, firmó su renuncia en favor de
su hijo Fernando III, "el Santo".
Durante el siglo XVI, se reconstruye la iglesia parroquial,
sobre las ruinas de otra más
antigua que estaba bajo la advocación de Santa María y que, a partir de
entonces, se dedica a San Miguel y que sería edificada en el
estilo gótico imperante. De una
sola nave, está cubierta de bóveda de crucería estrellada. En su
interior destaca un soberbio retablo renacentista del siglo XVI.
El
puente sobre el Pisuerga fue protagonista de las guerrillas que
enfrentaron a las tropas napoleónicas contra los defensores castellanos,
durante la guerra de la Independencia.
Aún
permanece en pie una torre para telégrafo óptico construida durante la
segunda guerra carlista. Tiene planta cuadrada de 7 metros de lado.
Pertenece a una de las líneas telegráficas construidas por el ejército
isabelino, que iba desde las provincias vascas hasta Madrid. Todas las
torres tenían conexión óptica entre sí y se usaron para transmitir
noticias a la capital sobre el desarrollo de la guerra.

Villamuriel
Cerca
del Monasterio de Monjas Clarisas de Calabazanos se han localizado
materiales cerámicos y constructivos de época romana, lo que no hace
pensar en la posible existencia de una "villa" de esta época.
Fue repoblada a principios del siglo X. En el siglo XIII la villa
perteneció a los Caballeros de la Orden del Temple y posteriormente a la
corona.
Sirvió
de residencia estival a los obispos palentinos que en él tenían un alcázar.
De éste ya no queda nada, pues fue asaltado y destruido en 1520 durante
el levantamiento comunero. Afortunadamente se salvó la iglesia contigua
que fue en la Edad Media fortaleza de los caballeros templarios.
La
iglesia de Santa María la Mayor es un importante monumento de transición
románico-gótico. Su planta es de cruz latina, con tres ábsides
cuadrados. En la torre dos cuerpos: románico el inferior es románico y
renacentista el superior. El cimborrio es muy característico de la
transición románico-ojival. Tiene mucho carácter la puerta lateral, de
un románico primitivo con ornamentación de hojas de vid. La puerta
principal es del primer período ojival con un ventanal abocinado y un óculo
románico.
El
interior es espacioso con elevada cúpula o linterna del crucero. Destaca
el retablo mayor (atribuido a Juan de Valmaseda -siglo XVI-), la pila
bautismal románica y la bóvedas ojivales del a sacristía.
Torquemada
La
ciudad celtibérica de Autraca estuvo ubicada en esta villa, de gran
importancia estratégica, y en la que se libraron importantes batallas
durante la conquista romana, estableciéndose varias villas en el
primitivo casco urbano. La invasión árabe destruyó todos los poblados
romanos siendo repoblados por gentes de la Meseta Norte.
En
1483 Fray Tomás de Torquemada fue nombrado Primer Inquisidor General del
Reino. En los primeros días del año 1507 llegó a Torquemada el cortejo
fúnebre del Rey Don Felipe el Hermoso, al frente del cual se encontraba
su viuda, la Reina Doña Juana la Loca. El mismo mes, la reina dio a luz
en Torquemada a la Infanta Doña Catalina, futura Reina de Portugal,
teniendo que salir la Reina y todo el acompañamiento fúnebre de manera
precipitada hacia Hornillos de Cerrato, consecuencia de la gran epidemia
que se propagó.
A
finales del siglo XVIII nació el padre del famoso poeta D. José
Zorrilla. En 1808 las tropas del general Lasalle incendiaron la villa. Se
instaló una fuerte guarnición francesa para proteger a los convoyes y
evitar la destrucción del puente sobre el Pisuerga.
La
ermita de la Santa Cruz en el cementerio de la villa es románica, aunque tiene reformas del siglo XVIII. Posee tres naves con un solo ábside.
Destacan en ella, las cornisas ajedrezadas de sus hastiales que vuelan
sobre canecillos figurados.
La
iglesia de Santa Eulalia, posee tres naves con fuertes columnas que las
separan. Aunque se conservan algunos ventanales góticos, destaca la
portada renacentista de la misma. En el interior sobresale la capilla
mayor y retablo de San Roque.

Dueñas
Destaca
su conjunto histórico-artístico que domina una gran panorámica sobre
las vegas del Carrión y el Pisuerga. La localidad está poblada
desde muy antiguo según demuestran diversos hallazgos arqueológicos.
Desde
el s. XV fue señorío de los Condes de Buendía. Aquí se encontraron en
1469 los Reyes Católicos para instalarse tras sus esponsales en
Valladolid. El rey volvió a Dueñas en 1506, tras enviudar de doña
Isabel, para casarse con Germana de Foix.
La
ciudad guarda un yacimiento de la Edad de Hierro en el cerro de "Pico
de Castro", y conserva algunos restos de su antigua muralla, así
como numerosos monumentos religiosos y civiles.
Baltanás
La
cabeza del Partido Judicial de El Cerrato es una villa de abolengo que
guarda en su recinto numerosas casas blasonadas.
Son
interesantes las visitas al convento de San Francisco y a la ermita de
Nuestra Señora de Revilla, así como la fachada del antiguo Hospital de
Santo Tomás, del s. XVIII.
Palenzuela

Su
conjunto urbano conserva restos de muralla y de un castillo y una ciudad
histórica que se levanta en un cerro sobre el río Arlanza.
Este
municipio, que fue nombrado conjunto histórico-artístico, posee un
hermoso paisaje y unas fantásticas ruinas, habiendo sido una villa muy
maltratada a través de los tiempos.

HOTELES

| H*** |
Rey
Sancho de Castilla |
Avda.
Ponce de León s/n |
Palencia |
979
/ 710334 |
| HR*** |
Castilla Vieja |
Avda. Casado de Alisal,
26 |
Palencia |
979 / 749044 |
| HR** |
Monclús |
c / Menéndez Pelayo, 3 |
Palencia |
979 /744300 |
| HR* |
Los Jardinillos |
c / Eduardo Dato, 2 |
Palencia |
979 / 750022 |
| H**** |
Europa Centro |
Urb. Castillo de Magaz
s/n |
Magaz |
979 / 784000 |
| HS* |
Ceres |
Pza. España, 12 |
Magaz |
979 / 784032 |
| HS** |
Lobato |
c / San Pedro s/n |
Baltanás |
979 / 790141 |
| H** |
Castillo de Monzón |
Ctra.
Palencia/Santander, km.10 |
Monzón |
979 / 808075 |
| HS** |
La Vasca |
Ctra. Burgos/Portugal,
km. 53 |
Quintana del Puente |
979 / 792008 |
| H** |
Las Lagunas |
Ctra. N - 620, km. 60 |
Torquemada |
979 / 800406 |
| HR** |
Sangar |
Avda. 1 de Junio, 67 |
Venta de Baños |
979 / 771211 |
H
- Hotel / HR - Hotel Residencia / HS - Hostal

TURISMO
RURAL

| PO |
La Casa del Abad |
Pza. Francisco Martín, 12 |
Ampudia |
979 / 768008 |
| CTR |
Casa la Botica |
Pza. Campillo, 6 |
Dueñas |
979 / 780002 |
| CRA |
El Milagro |
c / El Milagro, 8 |
Frómista |
979 / 810944 |
| CTR |
San Telmo |
c / Martín Veña, 8 |
Frómista |
979 / 811028 |
| CRA |
Casa del Escultor |
c / San Isidro, 10 |
Reinoso |
979 / 741539 |
| CRA |
Casa de Jesús el Zapatero |
c / San Roque, 1 |
Támara de Campos |
979 / 810460 |
PO
- Posada / CTR - Centro de Turismo Rural / CRA - Casa Rural de Alquiler

RESTAURANTES
| La Fábrica |
Barrio del Molino, s/n |
Abarca |
979 / 837528 |
| Mesón El Lagar |
Pza. de La Basílica,
s/n |
Baños de Cerrato |
979 / 770737 |
| Merendero El Castillo |
Camino Hondo, s/n |
Baltanás |
979 / 790400 |
| Bodegón La Parrilla |
c / Conde de Vallellano,
17 |
Dueñas |
979 / 780152 |
| Mesón El Arriero |
Pza. San Agustín, 4 |
Dueñas |
979 / 780194 |
| Canario |
c / Manuel Díez
Quijada, 20 |
Fuentes de Valdepero |
979 / 808113 |
| El Perro Verde |
Camino de Valdemuñoz,
s/n |
Grijota |
979 / 766002 |
| Manu |
Avd. José Antonio, 19 |
Magaz |
979 / 784005 |
| Mesón Castilla |
Camino de las Heras, 4 |
Magaz |
979 / 784064 |
| Mesón del Cerrato |
c / General Franco, s/n |
Tariego |
979 / 771853 |
| Mesón La Cueva |
c / General Franco, 22 |
Tariego |
979 / 772718 |
| Mesón Reyes Godos |
Pza. Quinto Centenario,
s/n |
Tariego |
979 / 772611 |
| La Basílica |
Avd. de Burgos, 19 |
Venta de Baños |
979 / 770144 |
| Sandoval |
Avd. Estación, 101 |
Venta de Baños |
979 / 770098 |
| El Bodegón |
c / Mariano Rodrigues,
s/n |
Villamuriel |
979 / 771463 |
| Casa Damián |
c / Ignacio M. de
Azcoitia, 9 |
Palencia |
979 / 743870 |
| Casa Lucio |
c / Don Sancho, 2 |
Palencia |
979 / 748190 |
| La Carrionesa |
c / Colón, 42 |
Palencia |
979 / 745108 |
| La Encina |
c / Casañé, 2 |
Palencia |
979 / 710936 |
| La Traserilla |
c / San Marcos, 12 |
Palencia |
979 / 745421 |
| Lorenzo |
Avd. Casado de Alisal,
10 |
Palencia |
979 / 743545 |
| Pepe´s |
c / Rizarzuela, 28 |
Palencia |
979 / 722059 |
| Ponte Vecchio |
c / Doctrinos, 1 |
Palencia |
979 / 745215 |
| Casa Grande del Monte |
Ctra. del Monte |
Palencia |
979 / 728978 |
| Taberna Plaza Mayor |
Pza. Mayor, 8 |
Palencia |
979 / 723724 |
| Venta Zapatones |
Ctra. Carrión, km. 4 |
Palencia |
979 / 180043 |

GASTRONOMÍA
Las
fértiles tierras que rodean la capital palentina, entre las que se
encuentran las de Soto de Cerrato, proporcionan productos variados y de
gran calidad que sirven de ingredientes para cocinar riquísimos platos.
Para
sobrellevar los fríos meses de invierno nada como la sopa castellana
preparada con pan de hogaza, mejor si es del día anterior, cocido con
agua, aceite, ajo y pimentón y aderezado con tacos de jamón serrano y
huevos escalfados. Como alternativa: un buen cocido castellano.
En
Tierra
de Campos, y sobre todo en época de matanza no puede dejar de degustar
las suculentas morcillas o las sopas morenas, realizadas con la sangre
utilizadas para hacer morcillas.
Si se acerca hasta la
villa de Villarramiel no olvide probar las cecinas de equino, estamos en
Tierra de Campos dónde también se elaboran excelentes panes y hogazas
ideales para acompañar cualquier plato.
En
tiempo de primavera y verano el pisto y la menestra son platos excelentes
que han trascendido los límites provinciales gracias a la gran variedad y
calidad de las verduras
que se producen en la zona; se puede disfrutar de ellos sobre todo en el
mes de junio.
La
codorniz también forma parte de la mesa palentina.
Considerada manjar de
reyes por su exquisitez, suele prepararse guisada o escabechada.
Esta
es tierra de asado, y es aquí donde éste alcanza su máxima perfección
como consecuencia de la dedicación y el cariño que se pone al cocinarlo.
El lechazo hará las delicias del paladar más exigente.
En
la zona centro abundan los productos hortofrutícolas y así, en el valle
de la Ojeda se obtienen excelentes patatas, las mejores de toda la
provincia, riquísimas para prepararlas con bacalao, con callos...
Decir
cangrejo es hablar de Herrera de Pisuerga. Y es que el cangrejo de río ha
dado lugar desde siempre a un excelente plato aderezado con salsa. En
honor a este crustáceo se celebra el Festival Internacional del Cangrejo
de Río de Herrera. ¿Cuándo? Todos los años, el último domingo de
julio.
Obligado
es citar también las carnes de esta zona muy apreciadas por su calidad, y
que suelen ser consumidas a la plancha o a la brasa.
Y
que decir de los postres... Uno de los más arraigados es el queso, del
que existen distintas variedades: semicurados, añejos, de campos... En la
zona de la Nava destacan las típicas pelusas, rosquillas de palo,
magdalenas.
Es
costumbre en toda Palencia, en tiempo de Carnaval, cocinar las deliciosas
hojuelas u horejuelas. En invierno también
son típicos los buñuelos y los huesos de santo rellenos de nata, o
chocolate.
Además
de las rosquillas, las tortas típicas y las cocadas de Osorno, y
los hojaldres, son muy solicitados los amarguillos de Villoldo, así como
los tocinillos de cielo. Si es usted peregrino en Villalcázar de Sirga no
olvide saborear los ricos almendrados elaborados con hojaldre y almendras,
y cuya fama ha trascendido el ámbito provincial. Si visita la localidad
de Carrión podrá degustar unas estupendas mantecadas.
Dentro
del capítulo de licores hemos de referirnos a diferentes bebidas
consideradas autóctonas: el licor de endrinas, de nueces, de moras, de
guindas, del peregrino...
En
el norte de la provincia el clima, el estilo de vida propio del lugar, y
la herencia de buenas recetas dan personalidad propia a la zona. De primer
plato recomendamos legumbres de caldo espeso o sopas de ajo. De segundo
tiene para elegir entre las carnes cocinadas de todos los modos posibles:
guisadas, asadas... etc.
Y
en tiempo primaveral, nos encontramos con las sabrosas y finísimas
truchas. Si es usted aficionado a exquisiteces en esta zona, debe saber
que en Palencia se hacen maravillas con las setas, propias del terreno; y
con los caracoles, muy degustados por los lugareños.
Para
los más golosos, en Palencia se pueden encontrar postres como jaleas;
degustaciones naturales de frutas naturales como los ráspanos, o los arándanos;
moras de zarza, a comienzos de otoño; tortilla de manzana; frisuelos;
tortilla de miel; galletas; rosquillas de Lores; y hojaldres.
Recetas
Sopas de ajo
Ingredientes:
300 gramos de pan del día anterior, 4 dientes de ajo pelados, 1 litro de agua, 4 cucharadas
de aceite de oliva, Pimentón, Sal, 4 huevos.
Preparación:
Calentar el aceite en una sartén o en una cazuela de barro y freír los ajos. Añadir las
rebanadas de pan y dorarlas. Incorporar el pimentón, dar una vuelta mezclándolo y
agregar el agua hirviendo. Poner la sal, dejar cocer 15 minutos y servir. Se puede dejar
caer un huevo para cada comensal en la sopa durante los últimos minutos y esperar que
cuaje la clara de servir.
TRADICIONES
Juegos
Tradicionales
En todo el Cerrato palentino se practicaban casi todos los juegos
tradicionales conocidos en la zona castellana, destacando entre ellos , el
juego de bolos , al que eran muy aficionadas las mujeres cerrateñas, que
"chillaban los bolos" o "bailaban los bolos"
practicando una modalidad en la cual solo intervenían cinco bolos, más
el "cura". También se jugaba, con bastante fruición, a la
Chana o Morrilllo y a la Tanga.
El
habla cerrateño
Resumimos aquí algunos de los vocablos y expresiones más
"curiosos" del habla tradicional del Cerrato palentino.
A
bulto: sin conocimiento ni tino
Aburar:
quemar algo
Andancio:
epidemia, enfermedad
Bobalán:
tonto
Calcuezo:
lento, perezoso
Camoto:
terco,duro
Corito:
desnudo
Cosca:
falso, astuto
Chicornero:
entrometido
Escarretar:
cortar por lo bajo
Estazar:
cortar,despedazar
Fato:
olor desagradable
Jijas:
delgado, esmirriado
Lóndigo:
goloso
Marrotar:
estropear
Perantón:
persona sin seso
Salgüero:
lugar pantanoso
Tolón:
aturdido, desatinado
Tragantona:
comida desmesurada
Zaraballo:
trozo grande de pan
Zorrocotroco:
de irrelevante figura
Zorrastrar:
arrastrar
Refranes
"Mejor
es sudar, que estornudar"
"Si
marzo mueve el rabo, no queda cordero con cencerro, ni pastor sin
zamarro"
"Quincetas
(avefrías) p'abajo, pastor con trabajo; quincetas p'arriba pastor buena
vida"
"Monja,
miel y gato, del cerrato"
"Cuado
llueve en agosta, llueve miel y mosto"
"El
que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene"
"Sin
clérigo y palomar, tendrás limpio el hogar"
"En
enero flores, en mayo dolores"
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