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TURISMO

 

 

 

 

 

BASÍLICA DE SAN JUAN DE BAÑOS

 

A orillas del río Pisuerga, en la localidad de Baños de Cerrato, se encuentra la famoa Basílica Visigótica de San Juan de Baños, pequeña iglesia, de apariencia humilde.

Ejemplar arquitectónico valiosísimo, milagrosamente salvado a través de los siglos para deleite y admiración de cuantos le contemplan, representa una de las creaciones más originales del arte visigodo. Fue declarado monumento nacional en 1897.

Según algunos historiadores: "San Juan de Baños es el monumento más representativo de la arquitectura visigoda; el más puro, el más completo, el mayor que existe en España, el ejemplar genuinamente auténtico y el mejor conservado"

La famosísima basílica es un templo que data del siglo VII (año 661). Es una construcción de la época visigótica, milagrosamente salvada, a través de los siglos. El origen de este templo se explica por una leyenda milagrosa:

Regresaba el rey godo Recesvinto, de haber derrotado al caudillo de los vascones,      llamado Fruela, y en este pueblecillo se detuvo a descansar, pues se sentía enfermo de una afección renal. Durante este reposo bebió el agua de un manantial existente en el mismo lugar donde anteriormente existieron unas termas romanas y el recuperar rápidamente su salud se lo atribuyó a un hecho milagroso. Como gratitud decidió erigir en aquel lugar el templo que hoy vemos dedicado a San Juan Bautista.

Y desde entonces, aunque ha sufrido alguna modificación, en su estructura externa, se ha mantenido en pie, llegando hasta nosotros lo principal de su primitiva fábrica y los caracteres visigodos, aun perfectamente legibles, han resistido trece siglos.

Un San Juan de alabastro es la efigie titular. Según la tradición fue rota en dos fragmentos por los soldados franceses del general Lasalle en 1808.

Tiene forma de cruz latina y está orientada con la cabecera hacia el Este. Su planta es rectangular y consta de tres naves con tres capillas rectangulares en la                                    cabecera. Las naves están separadas por columnas de mármol y unos interesantes capiteles corintios que sostienen arcos de herradura. Es famosa la lápida que corona el llamado arco triunfal de la capilla mayor.

Junto a la basílica se halla la fuente anteriormente citada. El agua aún brota. En el interior de la caverna parece haber existido una piscina de inmersión.

 

 

VILLA ROMANA DE LA OLMEDA

 

Se trata de una gran mansión de finales de la época romana, centro de una explotación agrícola donde los gustos y formación aristocrática del dueño están magníficamente reflejados.

En torno a un patio rectangular, con cuatro galerías de mosaico, se distribuyen todas las habitaciones y dependencias de la villa. Cuatro torres en los extremos, dos cuadradas en la fachada norte y dos octogonales en la fachada sur. Entre estas últimas, una gran galería o pórtico de columnas.

Caídos en el interior del patio se encontraron unos arcos de ladrillo que constituían los elementos arquitectónicos de paso de la galería sur al patio central. Completan este esquema de la villa las termas, situadas al NE del gran edificio.

Lo más atractivo de esta villa son la serie de mosaicos que cubren la mayor parte de las habitaciones; elementos geométricos, vegetales y figurativos se combinan y repiten con gran profusión. Destaca entre ellos el bello mosaico de la gran sala de recepciones con tres temas distintos.

La escena principal con la historia del descubrimiento de Aquiles por Ulises en el gineceo de Nicomedes, en la isla de Skiros.

En torno a esta escena central una serie de medallones con retratos familiares, con la representación de las estaciones en los ángulos.  Una espléndida escena de cacería, con una variada representación de animales en distintas posturas entremezclados con cazadores y motivos vegetales.

Rodeando todo una amplia cenefa con escudos hexagonales entrelazados, formando grandes cuadros florales de una gran belleza y riqueza de color.

Son muy interesantes los mosaicos de los corredores que ya se pueden admirar en su totalidad. La distribución simétrica de algunas habitaciones y las estructuras arquitectónicas de la casa, que van poniendo de manifiesto las excavaciones, forma todo un conjunto que permiten estudiar el contexto arqueológico de la villa.

Muy próxima al edificio principal se descubrió la necrópolis, con provisión de ajuares funerarios, ricos y variados, cuya exposición puede admirarse en el Museo Monográfico instalado en la iglesia de San Pedro en Saldaña. Es el perfecto complemento y obligada visita para tener una visión general del conjunto.

 

 

 

CANAL DE CASTILLA

 

El Canal de Castilla constituye una de las obras de ingeniería civil más importante de las realizadas entre mediados del siglo XVITI y el primer tercio del XIX.

El Canal discurre a lo largo de 207 Km, uniendo las localidades de Alar del Rey (Palencia), donde tiene su nacimiento, y las de Valladolid y Medina de Rioseco, situadas respectivamente al final de los ramales Sur y de Campos.

A su paso por la ciudad de Palencia, a la que se acerca mediante un ramalillo terminado en una dársena para facilitar las tareas de carga y descarga, el Canal de Castilla se sitúa a escasa distancia de dos puntos emblemáticos del mismo: Calahorra de Ribas, donde el Canal se cruza con el Río Carrión del que pasa a tomar las aguas; y el Serrón, en Grijota, donde el canal se bifurca en los ramales de Campos y del Sur.

En el denominado pago de Viñalta, llegamos a las esclusas números 31 y 32 del Canal, que fueron construidas, bajo la dirección del ingeniero Juan de Homar, hacia el año 1803.

La función de las esclusas era la de permitir la navegación entre tramos del canal situados a distinto nivel.

Cuando las barcazas entraban en el vaso de la esclusa, cuenco de piedra de planta oval o rectangular, se cerraban las puertas de doble hoja situadas en los extremos del vaso y comenzaba la operación de llenado o vaciado del mismo para elevar o descender las embarcaciones hasta el nivel del agua tanto en sentido ascendente como descendente. Durante el período en el que el Canal cumplió la función de transporte, hasta 1956, las esclusas se convirtieron en puntos neurálgicos. alrededor de los cuales se levantaban almacenes y fábricas que se beneficiaban tanto de la existencia de embarcaderos, como de las almenaras, cuya función era la de permitir la circulación del agua sin abrir la esclusa utilizando un cuérnago lateral controlado por una compuerta, donde se instalaban molinos o turbinas. Por ello, en las inmediaciones de las esclusas de Viñalta permanecen los almacenes, lo que fue un molino de papel y, en tiempos más recientes, fábrica de luz, con planta en L de dos alturas y fábrica de sillares y sillarejos, ejemplo de lo que fue un ingente patrimonio al servicio del Canal, y que hoy, desde diversas instituciones, se intenta recuperar.

Al perder la condición de navegable, el Canal se transformó al servicio del regadío, para lo que fue preciso cerrar las compuertas de las esclusas y practicar aliviaderos en los vasos, aspecto que lo caracteriza hoy día.

 

 

 

MONUMENTOS DE PALENCIA

LA CATEDRAL

El aspecto exterior de la Catedral de Palencia, con muros austeros y sin una fachada principal propiamente dicha, no anuncia el esplendor de los tesoros de todas las artes y estilos que guarda en su interior. Esta es la causa de que se la denomine la Bella Desconocida.

El templo actual se levantó sobre otro anterior. Los restos más antiguos de la edificación, de estilo visigótico, corresponden al siglo VIII y los encontramos en la Cripta de San Antolín. Sobre ella, el rey Sancho III de Navarra impulsó la construcción de un templo románico, del que también quedan vestigios en la misma cripta. La leyenda, representada en los bajorrelieves platerescos de la escalera que baja a la cripta desde el trascoro, dice que: un jabalí perseguido por don Sancho durante una cacería se ocultó en una gruta, que resultó ser la abandonada cripta donde Wamba había depositado las reliquias del mártir san Antolín. El rey no pudo cobrarse la pieza porque su brazo quedó paralizado cuando iba a dispararle una flecha. Tomado como la advertencia de la voluntad del santo, prometió erigir allí un templo si recuperaba la movilidad de su brazo.

El desarrollo de la ciudad y las necesidades del culto condicionaron una posterior ampliación comenzada en 1321, que determina su carácter fundamentalmente gótico, aunque las obras se prolongaron hasta el siglo XVI. Esto explica la paulatina modificación del estilo a medida que la fábrica va tomando altura, y se van incorporando elementos decorativos pertenecientes a etapas bien diferentes de la historia del arte.

Incluso nuestro siglo, también ha dejado su aportación a través de la restauración llevada a cabo por el arquitecto Jerónimo Arroyo, que añadió una baranda decorativa como remate exterior del ábside y algunas gárgolas, una de las cuales reproduce la figura de un fotógrafo con su cámara, en recuerdo a un popular personaje palentino de su época.

El interior de la Catedral fue diseñado según el modelo de la de Burgos. Tiene planta de cruz latina, aunque la ampliación del proyecto original en una segunda fase determinó la inclusión de un segundo crucero, por lo que el templo cuenta inusualmente con cinco puertas. De entre ellas, es la llamada de la Virgen o del Obispo la más profusamente decorada en el exterior. La última parte construida fue la sala Capitular y el claustro, de majestuosas proporciones. Son obra de Gil de Hontañón, y actualmente albergan el Museo Catedralicio.

Al elevar la vista en el interior, sorprende la riqueza de las nervaduras de las bóvedas y el triforio, que se va embelleciendo a medida que se acerca al crucero. La diferencia de altura entre la nave central y las laterales permite la apertura de ventanales que aportan luminosidad al templo.

El coro tiene una meritoria sillería del siglo XV y un órgano barroco. Se encuentra cerrado por una reja realizada por Gaspar Rodríguez en 1571. Sus laterales son obra de Diego de Siloé e incluyen sendos altares decorados: el de la izquierda representa al Salvador rodeado de los cuatro evangelistas, y es de Vigarny; mientras que el de la derecha tiene imágenes de Juan de Ruesga. El trascoro es todo un ejemplo de arte plateresco en piedra, realzado, además, por el tríptico flamenco de Los Dolores de la Virgen.

Son muchas e interesantes las capillas adosadas a las naves laterales. La mayoría fueron financiadas por diversos personajes influyentes, con el objetivo de ser finalmente enterrados en ellas. Entre éstas, es muy popular la de doña Inés de Osorio, en un lateral de la capilla del Sagrario. A sus pies reposa una doncella, como símbolo de fidelidad. La tradición cuenta que se le pueden pedir hasta tres deseos, tirando de la coleta a esta doncella. Otros enterramientos destacables por su decoración gótica son el del abad de Husillos y el del deán Rodrigo Enríquez, hijo del almirante de Castilla.

Todo el templo está enriquecido con importantes obras de pintura y escultura. Por sólo citar algunas, cuenta con una Virgen románica del siglo XIII en el retablo plateresco de la Capilla del Sagrario, tallas de Felipe Vigarny y Juan de Valmaseda, pinturas de Juan de Flandes y un Cristo gótico del siglo XIII conocido como el Cristo de las Batallas.

 

SAN MIGUEL

Una de las imágenes más características de la ciudad de Palencia viene definida por el magnífico perfil de la torre de la Iglesia de San Miguel. Es una torre calada del siglo XIII con aire religioso y militar. Se levanta a los pies de un templo comenzado en el siglo XI, como atestigua su ábside románico, y terminado a finales del XII, lo que le confiere un estilo de transición románico-ojival. Esta cronología resta credibilidad a la tradición que señala este templo como el lugar donde se casó el Cid Campeador. Debajo de la torre se encuentra la portada principal, ya plenamente gótica, con seis arquivoltas y figuras que contrastan con el altorrelieve románico situado a su derecha. Sus tres naves están divididas por pilastras que sostienen sobrias bóvedas de crucería. Un Cristo del siglo XIV en el Presbiterio, altares de los siglos XVII y XVIII, uno de ellos con una Piedad flamenca, en las capillas laterales y un fragmento de mural gótico en el muro próximo a la puerta lateral completan este interesante conjunto que nos habla de las raíces medievales de la ciudad.

 

MONASTERIO DE LAS CLARAS

 

Prodigioso se cuenta que es el yacente Cristo de la Buena Muerte que Las Claras custodian en la iglesia de su Monasterio. Es una figura impresionante, a la que Unamuno dedicó un poema. Se encuentra en un edificio gótico que en principio fue mausoleo de la familia Enríquez, almirantes de Castilla. En el interior hay, además, varios retablos de los siglos XVI al XVIII, de los que el mayor fue realizado por Pedro de Correas. Este monasterio debía de ser bien conocido de Zorrilla, pues sitúa en él la leyenda de Margarita la Tornera.

 

 

 

 

MUSEOS DE PALENCIA

 

MUSEO ARQUEOLOGICO

El único edificio civil del siglo XVI que se conserva en la ciudad es la Casa del Cordón. Debe su nombre al cordón franciscano que, a modo de alfiz, decora su portada de piedra de sillería, enmarcando, además, dos escudos de armas. Durante mucho tiempo fue posada-fonda.

El Museo Arqueológico Provincial de Palencia tiene su sede en la Casa del Cordón, edificio que da nombre a la plaza en que se levanta, y que constituye uno de los escasos ejemplos de arquitectura renacentista en la ciudad. La portada, enmarcada con un cordón franciscano a modo de alfiz, es característica en las edificaciones levantadas a lo largo del siglo XVI.

En su interior, el Museo Provincial guarda una amplia muestra de la riqueza arqueológica de Palencia, procedente de múltiples excavaciones que han recuperado piezas desde la época prehistórica a la medieval, pasando por una buena cantidad de restos correspondientes al período romano. Fíbulas celtibéricas, pequeños bronces y mosaicos romanos, o los tesoros numismáticos de Palenzuela y de Valsadornin, son algunos de los materiales que pueden verse en este Museo.

Dirección: C/ San Marcos, s/n. Casa del Cordón. 34001. Palencia. Teléfono: (979) 75 23 28.

 

MUSEO DIOCESANO

  El Museo Diocesano, creado por el Obispado en 1973, ostenta en diez salas una valiosísima colección de obras propias de la provincia: pilas bautismales talladas, calvarios románicos y góticos, artesonados mudéjares, retablos góticos y renacentistas...etc. Destacan unas pinturas sobre tabla de Berruguete, diversas obras de los Maestros Paredes y Palanquino, así como numerosas tallas policromadas y diversos objetos religiosos. Además, se puede visitar una magnífica colección de cruces de cobre y esmaltes desde el siglo XII al XV y diversos arquetas y muebles.

Dirección: C/ General Mola, s/n. Palacio Episcopal. 34005. Palencia. •Teléfono: (979) 74 59 00. •Días de visita: Lunes a Sábado. •Horario: 10,30-13,30 h.

 

MUSEO CATEDRALICIO

  El Museo Catedralicio, con obras muy diversas y de incalculable valor, contiene desde portadas e imágenes románicas hasta una colección portentosa de tapices flamencos y renacentistas. Entre sus fondos destacan pinturas de Pedro Berrugete, Nicolás Francés, Juan Villoldo, Juan de Mabuse, e incluso un Greco; que lucen junto a tallas de los siglos XV y XVI, ternos de brocado del siglo XVI, y algunas columnas romanas.

Verdaderamente impresionante es el tesoro de objetos religiosos, entre los que merece destacar una píxide esmaltada románica del siglo XII, y una custodia de metro y medio de altura, obra de Juan Benavente, de 1585, cobijada en un baldaquino de plata, más conocido por los palentinos por el nombre de "Carro Triunfante"; y dos incunables, el Liber Chonicarum y el Leyenda Aurea.


Dirección: Pza. de la Inmaculada, s/n. 34001. Palencia. •Teléfono: (979) 70 13 47. •Días de visita: todos. •Horario: Lunes a Sábado: 9,30-13,30 h. y 16-18,30 h. Domingo: 9,30-13,30 h.

 

FUNDACION  DIAZ CANEJA

Un edificio originalmente destinado a casa de cultura de la ciudad, ha sido remodelado con objeto de acoger y exponer las obras de la Fundación Diaz Caneja. Su origen está en el legado del pintor palentino Juan Manuel Diaz Caneja y su esposa Isabel Fernández a la ciudad de Palencia. Esta Fundación no sólo constituye el único centro dedicado al arte contemporáneo en la ciudad, sino también uno de los mas significativos de Castilla y León.

Se prevé que la Fundación acoja también en un futuro, junto con la obra de Caneja, la de otros conocidos artistas palentinos como el escultor Victorio Macho o el pintor Germán Calvo.

Juan Manuel Díaz Caneja, nacido en Palencia en 1905, pronto se trasladó a Madrid, estableciendo relación primero con Vázquez Díaz, en cuyo taller comienza a pintar, y posteriormente con pintores y artistas de la vanguardia española como Benjamín Palencia, Alberto Sánchez, Maruja Mallo y posteriormente con Bores, Cossio o Ramón Gómez de la Serna.

Su obra mas característica comienza a partir de la década de los años 40 y está presidida por el influjo de dos figuras claves en el arte del siglo XX: Braque y Matisse.

El primero le enseñó a estructurar analíticamente la geometría de las cosas y del segundo aprendió el uso rico v sensual del color, ya que en palabras de Caneja "Matisse es la pintura".

Podríamos calificar la pintura de Díaz Caneja como la de un postcubista, que se deja arrebatar por el poder del color. Tras la Guerra Civil los cuadros de Caneja son básicamente paisajes castellanos, en los que se mantuvo siempre en un punto equilibrado entre el análisis compositivo y el colorismo sin caer en la descripción.

En cuanto a la elección de su temática dice el pintor que "yo, como otros muchos, me fui al paisaje, al campo. Era un forma de escapar de la censura (...) Es posible que si no hubiera habido guerra, mi pintura hubiera seguido otros derroteros, por lo que se refiere a los temas, se entiende". Este tema, junto con el bodegón, pervivirá hasta el final de su obra.

En los primeros años, su obra presenta una fragmentación geométrica en combinación con un colorido apagado en que dominaban los marrones y tierras, muy en línea con las propuestas del Cubismo Analítico. A la luz de este influjo del cubismo hay que analizar obras como Fabrica (1929) o Composición (1930).

Esta forma de hacer fue progresivamente sustituida por unas manchas de color, más o menos fragmentadas, que se iban enriqueciendo con diversas tonalidades y matices, fibras como Tierras (1962) o Pueblo (1974) son un ejemplo de ello.

La creación de tonalidades propias hace que sus obras ofrezcan una imagen mucho más rica y sensual del paisaje castellano de lo que es habitual. apartándose así de la imagen tópica de aridez v dureza creada a partir de la generación del 98. Pinturas como Tierras Amarillas (1976), Dos manzanas (1950) o Tierra azul (1982), muestran esa riqueza de color que Caneja ve en el paisaje de Castilla en la cual encuentra “todos los violetas, todos los malvas, todos los colores que quieras”.

La dirección y fuerza de la pincelada evoluciona junto con el color y los tonos que, en una conjunción y evolución ejemplar, desembocan prácticamente en la abstracción en la última etapa de la obra del pintor. aunque los títulos nos indican que Caneja sigue tomando como referencia última lo que ha sido su tema más querido: el paisaje de Castilla. Un buen ejemplo de esta etapa son dos pinturas tituladas Tierra roja y Mancha negra, realizadas ambas en el año 1987, el año anterior a la muerte del pintor.

Desde 1954 en que recibe la tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes, la obra de Caneja tendrá un reconocimiento en el contexto del arte español y universal. En 1958 se le concede el Premio Nacional de Pintura y años mas tarde, en 1984, la Junta de Castilla y León le concede la medalla de oro de Bellas Artes.


Dirección; C/. Onésimo Redondo
Horario; (de 10 h.. a 13'30h. y de 18h. o 2030h.) Domingos; (de 10h. a 13'30h.)
Lunes: cerrado

 

 

 

PUEBLOS DEL CERRATO

 

Al sur de la provincia, nos encontramos con el Valle del Cerrato, un terreno áspero y ondulado, de laderas gris-plata, de cotarros, cerros y páramos. Está formado por valles longitudinales merced a la disposición de los arroyos de Tablada, Maderano, Maderazo...etc., entre estertores de agua en verano.

El cereal, especialmente el trigo y la cebada, convierten a esta zona en eminentemente agrícola. Pequeñas motas verdes de encinas y pinos dan cierto encanto a este paisaje casi desolado que conserva en su interior tesoros histórico-artísticos de gran importancia. Estos son algunos de los pueblos, todos muy cercanos a Soto de Cerrato, poseedores de grandes riquezas histório-artísticas:

Magaz

En sus inmediaciones se unen los ríos Carrión y Arlanzón. En el pago de Los Llanos se han localizado restos arqueológicos, que certifican la presencia de asentamientos humanos, desde antes del segundo milenio antes de nuestra era, en plena Edad del Bronce.

En el cotarro conocido como el Castillo de Magaz se situó en el s. X una atalaya o torre fuerte, que dominaba la zona, como lo demuestran las viviendas rupestres que todavía se conservan. Las cuevas de la ladera del Cerro fueron habitadas por celtas y  romanos, encontrándose restos de cerámica de dichas épocas. A finales del siglo XI se fortificó la villa, construyéndose una fortaleza en el Cerro, del que quedan restos,  y que fue cedida por la reina Doña Urraca al obispo de Palencia Don Pedro I. En la guerra de la  Independencia, Magaz fue ocupada por las tropas francesas, al encontrarse en el Camino Real

    En el siglo XII, se construyó la antigua iglesia de San Mamés, en el estilo dominante: el románico, que posteriormente sufriría varias remodelaciones.

    La ermita de la Virgen de Villaverde, patrona del pueblo, se halla situada en una loma.

  Villaviudas

Hace unos años se localizó en un pago cercano una espada de la Edad del Bronce, que posiblemente formaba parte del ajuar funerario de una tumba de la época. Asimismo en el año 1975, se localizaron los restos de una "villa" romana, fechable entre los siglos II y III.

El antiguo despoblado medieval de Tablada o «Tabulata», como figura en documentos del siglo X, dista de esta villa poco más de un kilómetro. Instalada sobre una pequeña meseta, todavía pueden verse sus ruinas desde la carretera que va a Baltanás. Este lugar de Tablada tenía una iglesia parroquial bajo la advocación de Santa Olalla, que luego fue ermita, hoy desaparecida, y se mantuvo poblado hasta principios del siglo XVIII.

La primitiva iglesia parroquial de Villaviudas estaba dedicada a Santa María y posiblemente fuese románica. En el siglo XVI, fue reconstruida en estilo gótico quedando bajo la advocación de La Asunción de Nuestra Señora. En los arrabales de la villa todavía pueden verse las ruinas de la ermita del Santo Cristo de los Milagros, cuya imagen gótica se encuentra en la iglesia parroquial

Su antiguo poblamiento medieval seguramente estuvo amurallado, pero en la actualidad no se conservan restos. Del origen del nombre de la villa varias son las opiniones; la tradición popular dice que, como consecuencia de una gran batalla en la que participaban gran parte de los hombres de  esta villa, pocos fueron los supervivientes de la misma, por lo que quedaron en la villa un gran número de mujeres viudas.

Reinoso

Por su posición estratégica sobre una altura que domina la ribera del río Pisuerga, el pueblo ya estaría poblado en época celtíbera.

En el siglo XI se le nombra como "Rinoso". En el XII se edificó su iglesia parroquial estando la aldea dividida en dos barrios: "Reynoso con su parroquia de Santa María y La Puente de Reynoso", donde existían unos molinos harineros y que era Encomienda  de la Orden de Caballería de San Juan.  En el interior de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción destacan sus dos retablos barrocos, una monumental talla de Santa Lucía de escuela de Gaspar de Becerra (s. XVI), unas buenas tablas castellanas del siglo XV, en mal estado, y un bello grupo de Santa Ana, la Virgen y el Niño del XV.

  Cevico de la Torre

  El origen de su nombre, "Pueblo cercano de la Torre", le viene de la época de la reconquista, ya que en esta villa, existía una "Torre" o atalaya para advertir la presencia del enemigo. Torre que se levantó en el montículo donde se encuentra hoy el templo de San Martín.

En la villa se han encontrado monedas romanas con las efigies de Julio César, Tíbero y Calígula, así como sarcófagos mozárabe.

Posee varias plazas, alguna de sus calles conservan soportales típicos y en varias viviendas existen escudos nobiliarios. Una de dichas plazas es la de la Olma, actualmente muy cuidada, asfaltada y algo ajardinada, donde existió una olma "que dicen que se plantó con objeto de probar a su sombra los mejores vinos del                                    pueblo". En ella se encuentra la Casa -Palacio de los Tovar-, del siglo XV, siendo el último señor el conde de Oñate, conservándose los escudos de armas de aquéllos.

    La Iglesia parroquial de San Martín fue construida en el último tercio del siglo XVI, rematadas las obras en 1611 por Bartolomé de la Calzada. Consta de una amplia nave, está asentada sobre un montículo y para llegar a ella hay que ascender 80 peldaños de piedra bien conservada.

      Llegó a contar con cinco ermitas, una de las cuales Nuestra Señora de Palacios, fue iglesia de los templarios en la Edad Media. La ermita de Santa Ana fue construida en el siglo XVIII y en su altar los retablos barrocos son de finales de los siglos XVII y XVIII. La ermita de la Virgen del Rasedo fue construida en el siglo XVII. El presbiterio está presidido por una pequeña escultura de la Virgen, de alabastro, del siglo XVI.

Hontoria

El nombre del pueblo, Hontoria, proviene del término latino "Fons Aurea" fuente en torno a la cual nació un asentamiento romano. En 1975 se descubrieron vestigios evidentes (cerámica romana, tejas y piedras) de la ubicación de una villa romana junto a las ruinas del antiguo convento de Santa Coloma.

A finales del siglo X, ya se mienta la iglesia de Santa Columba, como donación al Abad Luminoso del Monasterio de San Isidro de Dueñas. Este monasterio de Santa Columba, debió de ser mozárabe, ya que Santa Colomba fue una santa cordobesa, que sufrió martirio (siglo X).

En el siglo XII, «Fontoria» es donada a la Condesa Doña Urraca por su marido. Su iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, conserva vestigios románicos del siglo XII, aunque tiene algunos añadidos de otros estilos (gótico y barroco). A mediados del siglo XIV, se la mienta como «Fontoria Cerca de Tariego».

Si nos atenemos a la toponimia, el nombre del pueblo significa "la fuente buena del Cerrato", pese a que en el pueblo existía una fuente de aguas salobres, lo que obligaba a sus habitantes a surtirse, para beber, del próximo caudal del río Pisuerga.

  Valle de Cerrato

Fue villa murada desde el s. XI y bajo lo que fue su perímetro amurallado, hoy se excavan sus antiguas bodegas. Sus murallas y portillos se mantuvieron en pie hasta el siglo XIV.

 En el siglo XI, se habla de que en su término existían varias ermitas (posiblemente mozárabes y rupestres) dedicadas a Santiago, San Pedro (en ruinas, cerca de cementerio nuevo), San Pablo y San Martín. 

Su iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción fue románica, fechable, posiblemente, en el s. XIII. En la actualidad, gran parte del edificio se corresponde a la remodelación llevada a cabo en el s. XVIII.

 De época románica, ya apuntando a un cercano gótico, destaca su portada de cinco arquivoltas (profusamente decoradas con temas vegetales y capiteles historiados, muy deteriorados), que descansan sobre jambas y tres parejas columnas.

  Tariego

Se certifica presencia humana desde la Edad del Bronce, habiéndose encontrado suficientes vestigios arqueológicos. De época celtibérica (siglo III a.C.), ya se tiene constancia de la existencia de un importante poblado, posiblemente fortificado y su correspondiente necrópolis.

El castillo de Tariego estuvo situado en una elevación del terreno a la salida de la villa en dirección a Cevico de la Torre, a la derecha. Era una de las fortalezas de la margen izquierda del Pisuerga que reforzaba la situación del cercano castillo de Dueñas. Ya aparece citada en el año 917, época de repoblación tras el efímero dominio musulmán.

El acontecimiento más trascendente en la historia de Tariego es el relacionado con Enrique I, hijo del Rey Alfonso VIII, que al morir en el Palacio episcopal de Palencia, siendo niño, se quiso ocultar su muerte, llevando en secreto su cadáver a la fortaleza de Tariego. Al tutor del niño, el ambicioso Conde Don Álvaro de Lara, no le sirvió la estratagema, ya que Doña Berenguela, heredera de Castilla, firmó su renuncia en favor de su hijo Fernando III, "el Santo".

 Durante el siglo XVI, se reconstruye la iglesia parroquial, sobre las ruinas de otra más antigua que estaba bajo la advocación de Santa María y que, a partir de entonces, se dedica a San Miguel y que sería edificada en el estilo gótico imperante. De una sola nave, está cubierta de bóveda de crucería estrellada. En su interior destaca un soberbio retablo renacentista del siglo XVI.

El puente sobre el Pisuerga fue protagonista de las guerrillas que enfrentaron a las tropas napoleónicas contra los defensores castellanos, durante la guerra de la Independencia.

Aún permanece en pie una torre para telégrafo óptico construida durante la segunda guerra carlista. Tiene planta cuadrada de 7 metros de lado. Pertenece a una de las líneas telegráficas construidas por el ejército isabelino, que iba desde las provincias vascas hasta Madrid. Todas las torres tenían conexión óptica entre sí y se usaron para transmitir noticias a la capital sobre el desarrollo de la guerra.

 Villamuriel

Cerca del Monasterio de Monjas Clarisas de Calabazanos se han localizado materiales cerámicos y constructivos de época romana, lo que no hace pensar en la posible existencia de una "villa" de esta época. Fue repoblada a principios del siglo X. En el siglo XIII la villa perteneció a los Caballeros de la Orden del Temple y posteriormente a la corona.

Sirvió de residencia estival a los obispos palentinos que en él tenían un alcázar. De éste ya no queda nada, pues fue asaltado y destruido en 1520 durante el levantamiento comunero. Afortunadamente se salvó la iglesia contigua que fue en la Edad Media fortaleza de los caballeros templarios.

La iglesia de Santa María la Mayor es un importante monumento de transición románico-gótico. Su planta es de cruz latina, con tres ábsides cuadrados. En la torre dos cuerpos: románico el inferior es románico y renacentista el superior. El cimborrio es muy característico de la transición románico-ojival. Tiene mucho carácter la puerta lateral, de un románico primitivo con ornamentación de hojas de vid. La puerta principal es del primer período ojival con un ventanal abocinado y un óculo románico.

El interior es espacioso con elevada cúpula o linterna del crucero. Destaca el retablo mayor (atribuido a Juan de Valmaseda -siglo XVI-), la pila bautismal románica y la bóvedas ojivales del a sacristía.

Torquemada

La ciudad celtibérica de Autraca estuvo ubicada en esta villa, de gran importancia estratégica, y en la que se libraron importantes batallas durante la conquista romana, estableciéndose varias villas en el primitivo casco urbano. La invasión árabe destruyó todos los poblados romanos siendo repoblados por gentes de la Meseta Norte.

En 1483 Fray Tomás de Torquemada fue nombrado Primer Inquisidor General del Reino. En los primeros días del año 1507 llegó a Torquemada el cortejo fúnebre del Rey Don Felipe el Hermoso, al frente del cual se encontraba su viuda, la Reina Doña Juana la Loca. El mismo mes, la reina dio a luz en Torquemada a la Infanta Doña Catalina, futura Reina de Portugal, teniendo que salir la Reina y todo el acompañamiento fúnebre de manera precipitada hacia Hornillos de Cerrato, consecuencia de la gran epidemia que se propagó.

A finales del siglo XVIII nació el padre del famoso poeta D. José Zorrilla. En 1808 las tropas del general Lasalle incendiaron la villa. Se instaló una fuerte guarnición francesa para proteger a los convoyes y evitar la destrucción del puente sobre el Pisuerga.

La ermita de la Santa Cruz en el cementerio de la villa es románica, aunque tiene reformas del siglo XVIII. Posee tres naves con un solo ábside. Destacan en ella, las cornisas ajedrezadas de sus hastiales que vuelan sobre canecillos figurados.

La iglesia de Santa Eulalia, posee tres naves con fuertes columnas que las separan. Aunque se conservan algunos ventanales góticos, destaca la portada renacentista de la misma. En el interior sobresale la capilla mayor y retablo de San Roque.

  Dueñas

Destaca su conjunto histórico-artístico que domina una gran panorámica sobre las vegas del Carrión y el Pisuerga. La localidad está poblada desde muy antiguo según demuestran diversos hallazgos arqueológicos.

Desde el s. XV fue señorío de los Condes de Buendía. Aquí se encontraron en 1469 los Reyes Católicos para instalarse tras sus esponsales en Valladolid. El rey volvió a Dueñas en 1506, tras enviudar de doña Isabel, para casarse con Germana de Foix.

La ciudad guarda un yacimiento de la Edad de Hierro en el cerro de "Pico de Castro", y conserva algunos restos de su antigua muralla, así como numerosos monumentos religiosos y civiles.

 Baltanás

La cabeza del Partido Judicial de El Cerrato es una villa de abolengo que guarda en su recinto numerosas casas blasonadas.

Son interesantes las visitas al convento de San Francisco y a la ermita de Nuestra Señora de Revilla, así como la fachada del antiguo Hospital de Santo Tomás, del s. XVIII.

 Palenzuela  

Su conjunto urbano conserva restos de muralla y de un castillo y una ciudad histórica que se levanta en un cerro sobre el río Arlanza.

Este municipio, que fue nombrado conjunto histórico-artístico, posee un hermoso paisaje y unas fantásticas ruinas, habiendo sido una villa muy maltratada a través de los tiempos.

 

 

 

 

HOTELES

 

H*** Rey Sancho de Castilla Avda. Ponce de León s/n Palencia 979 / 710334
HR*** Castilla Vieja Avda. Casado de Alisal, 26 Palencia 979 / 749044
HR** Monclús c / Menéndez Pelayo, 3 Palencia 979 /744300
HR* Los Jardinillos c / Eduardo Dato, 2 Palencia 979 / 750022
H**** Europa Centro Urb. Castillo de Magaz s/n Magaz 979 / 784000
HS* Ceres Pza. España, 12 Magaz 979 / 784032
HS** Lobato c / San Pedro s/n Baltanás 979 / 790141
H** Castillo de Monzón Ctra. Palencia/Santander, km.10 Monzón 979 / 808075
HS** La Vasca Ctra. Burgos/Portugal, km. 53 Quintana del Puente 979 / 792008
H** Las Lagunas Ctra. N - 620, km. 60 Torquemada 979 / 800406
HR** Sangar Avda. 1 de Junio, 67 Venta de Baños 979 / 771211

H - Hotel / HR - Hotel Residencia / HS - Hostal

 

 

 

TURISMO RURAL

 

PO La Casa del Abad Pza. Francisco Martín, 12 Ampudia 979 / 768008
CTR Casa la Botica Pza. Campillo, 6 Dueñas 979 / 780002
CRA El Milagro c / El Milagro, 8 Frómista 979 / 810944
CTR San Telmo c / Martín Veña, 8 Frómista 979 / 811028
CRA Casa del Escultor c / San Isidro, 10 Reinoso 979 / 741539
CRA Casa de Jesús el Zapatero c / San Roque, 1 Támara de Campos 979 / 810460

PO - Posada / CTR - Centro de Turismo Rural / CRA - Casa Rural de Alquiler

 

 

 

 

RESTAURANTES

 

 

 

La Fábrica Barrio del Molino, s/n Abarca 979 / 837528
Mesón El Lagar Pza. de La Basílica, s/n Baños de Cerrato 979 / 770737
Merendero El Castillo Camino Hondo, s/n Baltanás 979 / 790400
Bodegón La Parrilla c / Conde de Vallellano, 17 Dueñas 979 / 780152
Mesón El Arriero Pza. San Agustín, 4 Dueñas 979 / 780194
Canario c / Manuel Díez Quijada, 20 Fuentes de Valdepero 979 / 808113
El Perro Verde Camino de Valdemuñoz, s/n Grijota 979 / 766002
Manu Avd. José Antonio, 19 Magaz 979 / 784005
Mesón Castilla Camino de las Heras, 4 Magaz 979 / 784064
Mesón del Cerrato c / General Franco, s/n Tariego 979 / 771853
Mesón La Cueva c / General Franco, 22 Tariego 979 / 772718
Mesón Reyes Godos Pza. Quinto Centenario, s/n Tariego 979 / 772611
La Basílica Avd. de Burgos, 19 Venta de Baños 979 / 770144
Sandoval Avd. Estación, 101 Venta de Baños 979 / 770098
El Bodegón c / Mariano Rodrigues, s/n Villamuriel 979 / 771463
Casa Damián c / Ignacio M. de Azcoitia, 9 Palencia 979 / 743870
Casa Lucio c / Don Sancho, 2 Palencia 979 / 748190
La Carrionesa c / Colón, 42 Palencia 979 / 745108
La Encina c / Casañé, 2 Palencia 979 / 710936
La Traserilla c / San Marcos, 12 Palencia 979 / 745421
Lorenzo Avd. Casado de Alisal, 10 Palencia 979 / 743545
Pepe´s c / Rizarzuela, 28 Palencia 979 / 722059
Ponte Vecchio c / Doctrinos, 1 Palencia 979 / 745215
Casa Grande del Monte Ctra. del Monte Palencia 979 / 728978
Taberna Plaza Mayor Pza. Mayor, 8 Palencia 979 / 723724
Venta Zapatones Ctra. Carrión, km. 4 Palencia 979 / 180043

 

 

 

 

 

GASTRONOMÍA

 

Las fértiles tierras que rodean la capital palentina, entre las que se encuentran las de Soto de Cerrato, proporcionan productos variados y de gran calidad que sirven de ingredientes para cocinar riquísimos platos.

Para sobrellevar los fríos meses de invierno nada como la sopa castellana preparada con pan de hogaza, mejor si es del día anterior, cocido con agua, aceite, ajo y pimentón y aderezado con tacos de jamón serrano y huevos escalfados. Como alternativa: un buen cocido castellano.

En Tierra de Campos, y sobre todo en época de matanza no puede dejar de degustar las suculentas morcillas o las sopas morenas, realizadas con la sangre utilizadas para hacer morcillas.

Si se acerca hasta la villa de Villarramiel no olvide probar las cecinas de equino, estamos en Tierra de Campos dónde también se elaboran excelentes panes y hogazas ideales para acompañar cualquier plato.

En tiempo de primavera y verano el pisto y la menestra son platos excelentes que han trascendido los límites provinciales gracias a la gran variedad y calidad de las  verduras que se producen en la zona; se puede disfrutar de ellos sobre todo en el mes de junio.

La codorniz también forma parte de la mesa palentina. Considerada manjar de reyes por su exquisitez, suele prepararse guisada o escabechada.

Esta es tierra de asado, y es aquí donde éste alcanza su máxima perfección como consecuencia de la dedicación y el cariño que se pone al cocinarlo. El lechazo hará las delicias del paladar más exigente.

En la zona centro abundan los productos hortofrutícolas y así, en el valle de la Ojeda se obtienen excelentes patatas, las mejores de toda la provincia, riquísimas para prepararlas con bacalao, con callos...

Decir cangrejo es hablar de Herrera de Pisuerga. Y es que el cangrejo de río ha dado lugar desde siempre a un excelente plato aderezado con salsa. En honor a este crustáceo se celebra el Festival Internacional del Cangrejo de Río de Herrera. ¿Cuándo? Todos los años, el último domingo de julio.

Obligado es citar también las carnes de esta zona muy apreciadas por su calidad, y que suelen ser consumidas a la plancha o a la brasa.

Y que decir de los postres... Uno de los más arraigados es el queso, del que existen distintas variedades: semicurados, añejos, de campos... En la zona de la Nava destacan las típicas pelusas, rosquillas de palo, magdalenas. 

Es costumbre en toda Palencia, en tiempo de Carnaval, cocinar las deliciosas hojuelas u horejuelas. En invierno también son típicos los buñuelos y los huesos de santo rellenos de nata, o chocolate.

Además de las rosquillas, las tortas típicas y las cocadas de Osorno, y los hojaldres, son muy solicitados los amarguillos de Villoldo, así como los tocinillos de cielo. Si es usted peregrino en Villalcázar de Sirga no olvide saborear los ricos almendrados elaborados con hojaldre y almendras, y cuya fama ha trascendido el ámbito provincial. Si visita la localidad de Carrión podrá degustar unas estupendas mantecadas.

Dentro del capítulo de licores hemos de referirnos a diferentes bebidas consideradas autóctonas: el licor de endrinas, de nueces, de moras, de guindas, del peregrino...

En el norte de la provincia el clima, el estilo de vida propio del lugar, y la herencia de buenas recetas dan personalidad propia a la zona. De primer plato recomendamos legumbres de caldo espeso o sopas de ajo. De segundo tiene para elegir entre las carnes cocinadas de todos los modos posibles: guisadas, asadas... etc.

Y en tiempo primaveral, nos encontramos con las sabrosas y finísimas truchas. Si es usted aficionado a exquisiteces en esta zona, debe saber que en Palencia se hacen maravillas con las setas, propias del terreno; y con los caracoles, muy degustados por los lugareños.

Para los más golosos, en Palencia se pueden encontrar postres como jaleas; degustaciones naturales de frutas naturales como los ráspanos, o los arándanos; moras de zarza, a comienzos de otoño; tortilla de manzana; frisuelos; tortilla de miel; galletas; rosquillas de Lores; y hojaldres.

 

Recetas

Sopas de ajo

Ingredientes:

300 gramos de pan del día anterior, 4 dientes de ajo pelados, 1 litro de agua, 4 cucharadas
de aceite de oliva, Pimentón, Sal, 4 huevos.

Preparación:

Calentar el aceite en una sartén o en una cazuela de barro y freír los ajos. Añadir las
rebanadas de pan y dorarlas. Incorporar el pimentón, dar una vuelta mezclándolo y
agregar el agua hirviendo. Poner la sal, dejar cocer 15 minutos y servir. Se puede dejar
caer un huevo para cada comensal en la sopa durante los últimos minutos y esperar que
cuaje la clara de servir.

TRADICIONES

 

Juegos Tradicionales

    En todo el Cerrato palentino se practicaban casi todos los juegos tradicionales conocidos en la zona castellana, destacando entre ellos , el juego de bolos , al que eran muy aficionadas las mujeres cerrateñas, que "chillaban los bolos" o "bailaban los bolos" practicando una modalidad en la cual solo intervenían cinco bolos, más el "cura". También se jugaba, con bastante fruición, a la Chana o Morrilllo y a la Tanga.

El habla cerrateño

    Resumimos  aquí algunos de los vocablos y expresiones más "curiosos" del habla tradicional del Cerrato palentino.

A bulto: sin conocimiento ni tino                                                   

Aburar: quemar algo

Andancio: epidemia, enfermedad                                                 

Bobalán: tonto

Calcuezo: lento, perezoso                                                          

Camoto: terco,duro

Corito: desnudo                                                                          

Cosca: falso, astuto

Chicornero: entrometido                                                              

Escarretar: cortar por lo bajo

Estazar: cortar,despedazar                                                        

Fato: olor desagradable

Jijas: delgado, esmirriado                                                          

Lóndigo: goloso

Marrotar: estropear                                                                      

Perantón: persona sin seso

Salgüero: lugar pantanoso                                                           

Tolón: aturdido, desatinado

Tragantona: comida desmesurada                                                

Zaraballo: trozo grande de pan

Zorrocotroco: de irrelevante figura

Zorrastrar: arrastrar

 

Refranes

"Mejor es sudar, que estornudar"

"Si marzo mueve el rabo, no queda cordero con cencerro, ni pastor sin zamarro"

"Quincetas (avefrías) p'abajo, pastor con trabajo; quincetas p'arriba pastor buena vida"

"Monja, miel y gato, del cerrato"

"Cuado llueve en agosta, llueve miel y mosto"

"El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene"

"Sin clérigo y palomar, tendrás limpio el hogar"

"En enero flores, en mayo dolores"

"Pascuas marzales, hambres y mortandades"

"Labra hondo y pon basura y déjate de libros de agricultura"

"Aguas por San Mateo, puercas vendimias y gordos borregos"

"El arado rabudo y el arador barbudo"

"Seca la garganta, ni gruñe, ni canta"

PREGÓN SAN ANTONIO 99

Texto íntegro del Pregón de Fiestas pronunciado por Alfredo con motivo de la Festividad de San Antonio de 1999

Ser pregonero de unas fiestas es un honor para cualquiera y más para mí; que me va a permitir vocear a los cuatro vientos lo que pienso de mi pueblo; por lo cual agradezco a la concejala de Cultura y por la extensión de toda la Corporación este detalle que han tenido conmigo; aunque si me comparo con quienes me han precedido en esta tarea temo que la comparación no me va a resultar muy favorable; pero como de cobardes no hay nada escrito; confiando en vuestra benevolencia allá voy y que San Antonio me proteja.

Dice la Biblia: Bienaventurados los labios del pregonero que anuncian una buena noticia y que mejor noticia que anunciar unas fiestas. Aunque las cosas se pregonan solas, al menos eso dice el refranero castellano: El buen paño en... El buen vino no necesita....; unas buenas fiestas no necesitan mucho pregonero, y si le tiene, lo mejor que puede hacer es no empezar aburriendo a la gente, y estropeando el comienzo; por eso os prometo ser breve.

Yo creo que pregoneros somos todos. Cada uno de vosotros sois pregoneros de nuestras fiestas; de nuestras alegrías y de la importancia de nuestro pueblo. En el País Vasco y en Andalucía; en Cataluña y en Madrid; en Rioja; en Valencia; en Cantabria; en Valladolid y en Burgos; se habla de Soto porque cada uno de los Soteños lleva Soto en el corazón y de la abundancia del corazón habla la boca. 

Hace años, había muchos detalles que pregonaban las fiestas: el ajetreo de las mujeres limpiando la casa; la Novena, que tenía nombre propio: ir a la Novena era ir a la novena de San Antonio que todo el pueblo sabía de memoria, y todos nos empeñábamos en ir un par de palabras por delante de Don Jesús. La venida de los forasteros, los rulos en la cabeza de las mozas, el reciente corte de pelo en los mozos, y ya como inminente, la llegada de los músicos y los almendreros, que se aposentaban en los pueblos y no se movían hasta que todo había terminado. 

Hay que ver el juego que daba la casa de Teodora y de Rufino.,Y por si esto fuera poco teníamos un pregonero en la comarca que era nuestro pobre oficial: Higínio, precursor de los sistemas de alarma: ya están aquí señor Lute...Y es que en Soto había de todo y como no teníamos pobre en el pueblo, teníamos un pobre de importación, de Campaspero para más señas, que compartíamos como rasgo de buena vecindad con los pueblos del contorno.

Es que mi pueblo es mucho pueblo. ¿Qué es mi pueblo?, Para quien no nos conoce , poca cosa: unas casas, unos majuelos, unas bodegas, total, como todos los pueblos. Espere usted un poco amigo, usted no conoce Soto, porque Soto es más, mucho más, que esas simplicidades que usted piensa. 

Hay un personaje de Miguel Delibes en su obra "Las Guerras de Nuestros Antepasados" que se llamaba Pacífico Pérez que en cierta ocasión está hablando con el médico de un hospital donde se encontraba internado. El médico le pregunta: ¿Cómo es tu casa? Y el buen Pacífico responde: "mi casa es como todas, o sea distinta, porque la casa de cada quien es siempre la casa de cada quien. Más claro agua. Pues lo mismo ocurre con nuestro pueblo; nuestro pueblo, es como todos los pueblos del Cerrato; es decir distinto y el que no lo entienda peor para él.

Nuestro pueblo tiene unas raíces, tiene una historia, tiene unos personajes que no tienen los demás pueblos, ni de lejos. Ser de pueblo y tener pueblo ha estado mal visto hasta hace cuatro días; los chiguitos de los pueblos, porque en mi pueblo no había niños sino chiguitos; cuando íbamos a estudiar a la ciudad; teníamos unos saberes y unos conocimientos que en la ciudad creían que no servían para nada; el conocer los nidos de pigaza; el saber lo que es una retranca o bieldo; el saber escoger las hierbas que le gustan a los conejos; distinguir los berros de las berras; buscar berbajas; o jugar a los cartones o al inque; o a las gallaritas...; resulta que no servía para nada; lo importante era conocer a Gary Cooper; a Rita Haiwort; saber de memoria la delantera del Bilbao; declinar el presente de subjuntivo; usar pantalón bonbacho; y otras muchas cosas que a nosotros nos sonaban cuando menos a Latín. 

Porque entonces no estaba de moda traumatizarse, sino nos hubiéramos traumatizado. Pero los tiempos cambian, y que vueltas da la vida. Hoy todos queremos tener un pueblo, y conocer palabras ya casi en desuso, y saber como se hacía el vino o el queso, y cuantos huevos pone una perdiz, y la diferencia que hay entre una collera y un collerón, ya ve usted.... y como hemos oído decir: "no se considere señor, quien no tenga en el Cerrato un terrón". Nos compramos un "cacho" de tierra a la que llamamos pomposamente finca, hacemos un caseto y ¡hala! a presumir de pueblo. ¡Pues no señor! 

Ser de pueblo supone pertenecer a una estirpe de hidalgos, con entorchados de pana, y eso no se logra con dos cuartas de terreno ¡qué cosas!. Porque un pueblo te sirve de referencia para todo tipo de comparaciones, más alto que la Mesuca, más lejos que de aquí al Portillo; o cuando nos encontramos a alguien que no se decide a hacer algo, decimos que es "como el camino de Valdelobate, que no va ninguna parte". 

Mi pueblo tiene río, pero lo suficientemente lejano como para que las mozas, pudieran ver a los mozos cuando iban y venían de lavar a su orilla. Un río que cuando dejaban de ir a verle y a lavar en sus aguas en los meses de invierno nos venía a visitar enfadado en forma de riada, yo creo que un poco celoso de que las mozas no fueran a contarle sus pequeñas aventuras.

Mi pueblo tiene bodegas, pero suficientemente alejadas como para despejarse antes de llegar a casa por si a alguien  se le había ido la mano al jarro en demasía. Mi pueblo tiene las charcas y el Pilón; el Plantío y el Espolón. Al Espolón se salía a recibir al Obispo y al Gobernador, cuando los Obispos eran Excelentísimo y Reverendísimo señor y los Gobernadores eran Su Excelencia, antes de que bajaran a la segunda división de ser subdelegados del Gobierno.

Por el Espolón se paseaba para ir a la fuente a por agua con el botijo, más de un botijo tengo a mí cuenta por las prisas por ir a jugar; el botijo, víctima del frigorífico y del grifo, obligación de chiguitos y devoción de mozas, alivio arrancadoras  y de agosteros, compañero del porrón, estrella de la exposición que hacía el Tío Músico en la plaza... quien te ha visto y quien te ve convertido en adorno de descansillo y rincones con una flor seca en el pitorro como un hippy trasnochado.

¡Oiga amigo!, no se entusiasme, que parece que a su pueblo sólo le faltan avenidas.¿Avenidas? Para avenidas estamos..., para que lo sepa, mi pueblo apenas tiene calles..., tiene plazas. Las calles son plazas frustradas, son una intentona que no llegó a cuajar. La vida se hace en la plaza, a la plaza se va, por la plaza se pasa, en  la plaza se compra y se vende, se charla y se critica, se homenajea, se festeja, se baila y se ríe... por las calles sólo se pasa. 

Esos pueblos de calles largas en vez de darte la bienvenida parece que te están despidiendo, mi pueblo te invita a quedarte en la plaza. Mi pueblo tiene una Iglesia y un Ayuntamiento que hermanan la historia y la modernidad, son el punto de unión del ladrillo de las Casas Nuevas con el adobe del Casco Antiguo. La Iglesia es seria y robusta por fuera, pero blanca y acogedora por dentro, tiene el mismo carácter que nuestras gentes, que cuando te abren la puerta de su casa, te abren la puerta de su corazón... y de su despensa, que también es importante. 

Mi pueblo tiene refrán propio, ¿qué digo refrán?: refranes. Uno para la comarca: "La mujer; la miel y el gato; del Cerrato"; y otro, exclusivo de Soto: "Si quieres hacerte rico y trabajar poco; cásate con una de Soto". 

Hay que ver lo que han valido siempre nuestras mujeres. En mi pueblo, en las tardes serenas cuando los vencejos devuelven el silencio a la plaza y la sombra de la torre arropa la Iglesia, aún parece percibirse en el aire espíritus de los hombres, que hicieron que Soto fuera Soto y a nosotros nos enseñaron a amarle. Me gustaría rendir un pequeño homenaje en su recuerdo, porque los hombres de mi pueblo eran eso, "hombres", con nombres que sonaban como trallazos, nombres que tenían tanta entidad como para no necesitar apellidos: Honorado, Emitido, Gerardo, Benito, Filadelfia, Bruno, Gregorio, Teófilo, Eleuterio, Toribio...etc.

Y detrás de cada nombre había una persona que no necesitaba del sol para hacer sombra; hombres de una sola palabra que valía más que un acta notarial, que hablaban de obradas y cuartas, de azumbres y cántaros, de fanegas y cargas; y cada frase suya era una sentencia; hombres que sabían de cabañuelas, de nieblas, de injertar y de podar, de sembrar y de recoger, de sufrir y disfrutar y, sobre todo, de educar... y eso que no habían estudiado pedagogía; pero todo lo hacían sin prisa, con la tranquilidad del que sabe que cada día tiene su afán.

Y aún sobraba tiempo para reunirse en el Casino y cantar las cuarenta, dar codillo o ahorcar el seis doble a quién viniera a sentar cátedra de especialista. Hombres que uncían una mano a la mancela y otra a los ramales para obrar el milagro de convertir el ocre de los barbechos de otoño, en verde esperanza en primavera y dorados frutos sobre las eras en agosto. Hombres con sitio fijo en la Iglesia y en el Ayuntamiento, en la fragua y en la barbería. Hombres inmutables, como las encinas, que bajo sus ramas hechas capas de paño de Astudillo, eran capaces de dar cobijo a toda una dinastía. Hombres que besaban a sus hijos cuando estaban dormidos para que no se dieran cuenta de lo mucho que les querían...

Ante estos hombres, Diógenes hubiera tenido que apagar su farol.,Y detrás de cada uno de ellos había una gran mujer, una matrona que acrecentaba lo que su marido conseguía, que amasaba y cuidaba la casa, que se dejaba los ojos detrás de una aguja, logrando el milagro de una camisa nueva para el nieto a partir de una vieja del abuelo; que criaba a sus hijos, cuidaba a sus padres sin más espejo que los ojos de su marido, ni más joyas que sus hijos. Mujeres que debajo de un pañuelo negro escondían penas que nadie adivinaba y alegrías que con todos compartía. 

Los hombres de mi pueblo vivían muchos años por delante de su tiempo: cuando Girón todavía no imaginaba la Seguridad Social, ya existía en Soto una Sociedad de Socorros Mutuos; cuando las compañías de Seguros no se habían popularizado y casi nadie las conocía, ya teníamos aquí un fondo para ayudar a quien perdía un animal de labor; cuando los bancos eran exclusivos de una minoría, ya existía en mi pueblo un Sindicato al que se llevaban los ahorrillos si sobraba algo (pocas veces) y donde se solicitaba un anticipo para llegar a Septiembre o hacer un arreglillo en la casa o comprar una mula (las más veces)...

Y es que vosotros, hombres de mi pueblo, habéis sido capaces de hacer dar marcha atrás al río para apaciguar la sed de vuestros campos. Y  cuando otros andaban dividiendo fincas, ya teníais en vuestras casas los títulos de Concentración Parcelaria. Por que los hombres de mi pueblo son eso HOMBRES, pero con mayúsculas. ¿Existe una palabra más grande? 

Todas estas cosas recuerda uno cuando llega San Antonio. San Antonio nos reúne, cada uno saca lo mejor de sí mismo, se comparten alegrías y penas, se pasa revista a los que faltan y a los que no volverán, se vuelven a contar las mismas anécdotas, se siente nostalgia recordando.... y este año hay cosas tristes que recordar.... pero la vida sigue....

Y es que San Antonio no es un Santo al que solo se venera, que también San Antonio es como ese amigo que tenemos en la Administración y al que acudimos para que nos consiga una subvención, o nos agilice unos papeles, y al cual antes se le regalaba un pollo, y ahora un queso o una caja de vino..., por cierto ¿sabían ustedes que en el año 1070, Doña Domenga, vaya con el nombrecito, hizo donación de varias heredades al monasterio de San Pedro de Cardeña, cerca de Burgos, entre cuyos bienes figuraba una viña situada en Soto de Yuso?

Lo que no nos dice el autor es si dicha viña estaba en Los Cordoneros o en Juan de Alonso, en La Colorada o en el Ariedo, ni si la uva era garnacha o verdeja; lo cierto es que el vinillo de Soto de hace casi mil años ya tenía categoría para alegrar los salmos y templar los ánimos de los monjes de San Pedro de Cardeña..., algo bebería doña Jimena, la esposa del Cid, hospedada en aquellos años en el Monasterio, mientras don Rodrigo cabalgaba asustando moros por tierras de Valencia.

Claro, que San Antonio no entiende de burocracia, por eso le piden cosas más de andar por casa: "mira que no cumplo 25 y el mozo no llega..; a ver si hay suerte y apruebo...; mira a ver si me arreglas lo de la colocación o esa salud que no acaba de ir bien del todo...; aunque con esas agencias matrimoniales, el INEM , o la LOGSE, no sé si  no vamos a mandar a San Antonio a las listas del paro y se va a quedar sin velas y sin flores de agradecimiento.

Cuantos recuerdos, cuantas vivencias, cuantas sensaciones se nos acumulan en estas fechas... De cuantos comienzos de noviazgo habrá sido testigo El Plantío; cuantos mozos, a la orilla de una mocha, habrán preguntado a la moza que les quitaba el sueño ¿me quieres?. Y ella, sin contestar, sin más testigos que la mocha, la luna , una jota en la dulzaina y el ruido de un dado de las arquillas de los almendreros, selló con su silencio un compromiso que les unió para toda la vida.

Cuantas novias miraban con envidia como bailaban sus amigas mientras a ellas se les iba la imaginación a un cuartel, muchas veces en África, donde su novio recordaba al pueblo, (ora estarán danzando, ora estarán en el baile), y ese día el rancho les sabía mucho peor, pensando en el lechazo que había sobre la mesa de su casa.

Cuantas madres, con el pretexto de un catarro, enjuagan más de una lágrima con la vuelta del mandil, pensando en ese hijo que danzó el año anterior y que este año no estaba a la mesa. Qué importante se siente uno en su pueblo en fiestas, porque aquí a cada uno de nosotros se nos quiere por nosotros mismos, no por lo que tengamos ni por lo que creamos valer.

Por eso, mi pueblo, para las cosas importantes no cuenta por años, ni por meses; cuenta por San Antonio, y hablamos del San Antonio del nublado, o del San Antonio en que tuve la casa llena de forasteros; y el año se divide en antes de San Antonio y en después de San Antonio. Lo mismo da que la música sea de dulzaina y de tamboril, que de sintetizador y guitarra eléctrica; que nos llena el pueblo de decibelios.

San Antonio permanece inmutable, esperando ser sacado en procesión, rodeado de velas y de flores, acompañado de danzantes y autoridades, seguido de todo el pueblo. San Antonio es el eje del año y San Antonio ya está aquí. Así que os invito a todos a que le celebréis como vosotros sabéis hacerlo, con esa alegría, con esa camaradería, con esa hospitalidad que hace que en Soto nadie se considere forastero. Y si a Palencia: "venir es volver"; a Soto: "venir es llevarse al pueblo en el corazón".

¡Cuántas cosas bonitas diría yo de Soto y sus gentes si supiera escribir! Pero como soy de pueblo, sólo se decir:,¡¡¡ FELICES FIESTAS Y VIVA SAN ANTONIO!!!

 

 

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